Montreal, 4 de junio de 2026. El comisionado para la lengua francesa de Quebec, Benoît Dubreuil, advirtió que la histórica Ley 101 ya no es suficiente para garantizar el fortalecimiento del francés en la provincia y pidió al próximo gobierno que adopte una nueva estrategia lingüística orientada a fomentar el uso espontáneo del idioma en la vida cotidiana.
Durante la presentación de su informe anual 2025-2026 ante la Asamblea Nacional de Quebec, Dubreuil sostuvo que las herramientas tradicionales de protección lingüística han alcanzado sus límites y que es necesario avanzar hacia una política lingüística de “segunda generación”.
“Necesitamos proponer una política lingüística de segunda generación que fortalezca el uso del francés yendo más allá de las herramientas tradicionales”, afirmó.
El desafío ya no es aprender francés, sino utilizarlo
Según el comisionado, las políticas implementadas durante décadas han sido exitosas para aumentar el conocimiento del idioma, pero no necesariamente han logrado que las personas lo utilicen de manera natural fuera de los ámbitos donde es obligatorio.
Dubreuil explicó que el modelo actual ha generado un aumento del bilingüismo, pero no garantiza que los ciudadanos elijan hablar francés en situaciones cotidianas.
“Nos permite aumentar el número de personas que conocen el idioma, pero no nos da la seguridad de que quieran hablarlo en todas las situaciones en las que no están obligadas a hacerlo”, señaló.
El funcionario considera que el futuro de la lengua francesa en Quebec dependerá cada vez más de espacios informales como:
- Los patios escolares.
- Los parques.
- Los lugares de trabajo.
- Las videoconferencias.
- Las redes sociales.
- Las plataformas de entretenimiento.
- Los medios digitales y las fuentes de noticias.
“La idea es llenar los vacíos entre los espacios protegidos por la Carta de la Lengua Francesa para que el francés se convierta verdaderamente en la lengua común”, explicó.
Propone una movilización de toda la sociedad
Dubreuil también defendió un cambio de enfoque en las políticas públicas.
A su juicio, la responsabilidad de proteger el francés no puede recaer exclusivamente en el Ministerio de la Lengua Francesa o en la Office québécois de la langue française.
El comisionado llamó a una movilización más amplia que involucre a instituciones educativas, empresas, organismos públicos y a la sociedad civil.
Nuevas ayudas económicas para aprender francés
El informe también identifica importantes deficiencias en los actuales programas de francización.
Uno de los principales problemas detectados es que muchos estudiantes inscritos en cursos de francés, especialmente aquellos que estudian a tiempo parcial, no alcanzan niveles suficientes de autonomía lingüística.
Para corregir esta situación, Dubreuil propone la creación de un programa de préstamos de hasta 15.000 dólares destinado a quienes decidan estudiar francés a tiempo completo.
La iniciativa complementaría la ayuda financiera existente de 10.000 dólares, permitiendo que los estudiantes dispongan de hasta 25.000 dólares anuales, una cantidad similar a la que percibiría un trabajador con salario mínimo durante 44 semanas.
Según el comisionado, esta medida facilitaría que más personas abandonen temporalmente el mercado laboral para concentrarse en un aprendizaje intensivo del idioma.
Extender la ayuda a los canadienses nacidos en el país
Actualmente, muchas ayudas para la francización están dirigidas principalmente a inmigrantes.
Dubreuil propone ampliar esos beneficios a ciudadanos nacidos en Canadá que no dominan el francés.
El informe estima que existen aproximadamente 310.000 residentes de Quebec de entre 15 y 64 años que afirman no ser capaces de mantener una conversación en francés.
“El grupo está muy poco representado en los programas actuales de aprendizaje del idioma, pese a que podría beneficiarse enormemente de ellos”, señala el documento.
Menos de la mitad de las recomendaciones han sido aplicadas
El informe revela además que desde la creación del cargo en 2023 solo 14 de las 31 recomendaciones formuladas por el comisionado han sido implementadas o muestran avances satisfactorios.
Ante estas cifras, el ministro de la Lengua Francesa, Jean‑François Roberge, defendió la actuación del gobierno y afirmó que la protección del francés es un proyecto a largo plazo.
Mientras tanto, el Ejecutivo provincial prepara una nueva reforma que extendería la aplicación de la Ley 101 a la formación profesional y a los programas de educación para adultos.
La propuesta legislativa podría afectar a decenas de miles de estudiantes. Algunas estimaciones oficiales sitúan la cifra entre 10.000 y 30.000 personas, aunque el alcance exacto aún no ha sido confirmado.








