París, 1 de junio.- Francia ha interceptado en las últimas horas un petrolero procedente de Rusia sujeto a sanciones internacionales, identificado como el buque Tagor, en una operación naval realizada en aguas del Atlántico con apoyo de socios internacionales, según confirmó el presidente francés Emmanuel Macron.

El mandatario subrayó que la determinación de Francia para hacer cumplir las sanciones internacionales es “constante y total”, en el marco de los esfuerzos europeos para presionar a Moscú por la guerra en Ucrania.

De acuerdo con la información oficial, la operación fue ejecutada por la Marina Nacional francesa en alta mar, a más de 400 millas náuticas al oeste de Bretaña, con apoyo de aliados como el Reino Unido y en cumplimiento del derecho internacional del mar.

Sospechas de bandera falsa y operación de abordaje

Las autoridades marítimas francesas señalaron que el buque habría zarpado desde Múrmansk, en Rusia, con destino declarado hacia Camerún, navegando bajo una bandera que generó sospechas de irregularidad.

Según la Prefectura Marítima del Atlántico, el petrolero podría haber estado utilizando una bandera falsa, una práctica habitual en la denominada “flota fantasma” utilizada para eludir sanciones sobre la exportación de petróleo ruso.

Ante estas sospechas, la Marina francesa procedió al abordaje del buque amparándose en la Convención de Montego Bay sobre el Derecho del Mar.

El presidente Macron calificó como “inaceptable” que determinadas embarcaciones intenten eludir las sanciones internacionales y contribuyan indirectamente a financiar la guerra de Rusia en Ucrania, advirtiendo además de los riesgos que estos buques representan para la seguridad marítima y el medio ambiente.

Investigación penal en Francia

El capitán del petrolero, de nacionalidad rusa, se habría negado en varias ocasiones a obedecer las instrucciones de las autoridades francesas, lo que llevó a la toma de control del buque, según explicó el fiscal de Brest, Stéphane Kellenberger.

La Fiscalía ha abierto una investigación penal por posibles delitos de falta de bandera y negativa a obedecer órdenes de las autoridades marítimas, con la participación de la Gendarmería marítima.

El buque, con una tripulación de 23 personas, permanece bajo escolta de la Marina Nacional francesa mientras es conducido hacia un punto de fondeo, donde se llevarán a cabo verificaciones adicionales. El traslado podría tardar entre 24 y 48 horas debido a la distancia.

Tercer buque ruso interceptado en lo que va de año

Esta operación se suma a una serie de intervenciones similares realizadas por Francia en los últimos meses contra embarcaciones vinculadas al transporte de petróleo ruso sancionado.

Se trata del tercer buque de la llamada “flota fantasma” rusa interceptado por Francia en lo que va de año, tras la captura del petrolero Grinch en enero en el mar de Alborán y del Deyna en marzo en el Mediterráneo occidental.

Rusia, por su parte, ha denunciado en anteriores ocasiones este tipo de operaciones, calificándolas como acciones “al límite de la piratería internacional”, lo que incrementa la tensión diplomática entre París y Moscú en el contexto de las sanciones occidentales.

Publicidad