Madrid, 1 de junio.- El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha instado este lunes a los ciudadanos españoles a “activar su condición de ciudadanos responsables” con el objetivo de impulsar un cambio político en España, advirtiendo de que la “inhibición” ante la situación actual del país sería, a su juicio, “lo peor que puede ocurrir”.

Las declaraciones se produjeron durante su intervención en la jornada “España: retos y oportunidades en el contexto global. El papel de las infraestructuras”, organizada por el Instituto Atlántico de Gobierno, entidad que él mismo preside.

Durante su discurso, Aznar subrayó la necesidad de que la política se sustente en principios éticos y morales sólidos, y criticó lo que describió como una deriva en la gestión pública.

“La política tiene que tener una raíz, un fundamento, una ética y una moral, y no estar dirigida por una banda de incompetentes y corruptos que vivan a costa de millones de ciudadanos honrados”, afirmó el exmandatario.

Llamamiento a “tomar el futuro de España”

Aznar apeló directamente a la responsabilidad de la ciudadanía para influir en el rumbo del país, en un contexto político marcado por la polarización y las tensiones institucionales.

“Se trata de tomar el futuro de España en nuestras manos. Si decidimos no hacerlo, perderemos no solo el futuro, sino también nuestra historia”, advirtió.

El expresidente defendió la necesidad de impulsar un cambio político que, según dijo, permita mejorar las condiciones del país en un momento de desafíos económicos y geopolíticos.

Advertencias sobre el contexto político e internacional

En su intervención, Aznar también pidió alejarse de lo que calificó como “populismos radicales y disgregadores”, en referencia a fuerzas políticas emergentes, y alertó sobre la complejidad del entorno internacional actual.

En este sentido, señaló que España deberá afrontar importantes retos en un escenario global que describió como “muy inestable”, lo que, a su juicio, requiere un Gobierno fuerte y con amplias mayorías parlamentarias.

Aznar defendió la necesidad de aplicar políticas “decididas y enérgicas” desde lo que denominó la centralidad política, en lugar de posiciones marginales, para garantizar estabilidad institucional y económica.

El discurso del expresidente se enmarca en un contexto de creciente tensión política en España, donde el debate sobre la gobernabilidad y la estabilidad del Ejecutivo continúa ocupando un lugar central en la agenda pública.

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