La Paz, 20 de mayo.- El gobierno de Bolivia solicitó este miércoles a la embajadora de Colombia, Elizabeth García, que “concluya sus funciones” en territorio boliviano, luego de las declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro sobre las protestas que exigen la renuncia del mandatario boliviano Rodrigo Paz.
La cancillería boliviana informó mediante un comunicado oficial que la decisión fue tomada para “preservar los principios de soberanía y no injerencia en asuntos internos”, aunque aclaró que la medida “no constituye una ruptura de relaciones diplomáticas” entre ambos países.
La tensión diplomática surgió después de que Petro publicara el domingo un mensaje en la red social X afirmando que “Bolivia vive una insurrección popular” y que las manifestaciones son “la respuesta a la soberbia geopolítica”.
El mandatario colombiano también expresó que su gobierno estaría dispuesto a colaborar en una salida pacífica a la crisis política boliviana si recibía una invitación formal.
Horas más tarde, el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano respondió calificando de “improcedente cualquier intervención en política interna”.
La crisis ocurre en medio de un fuerte clima de inestabilidad política en Bolivia, donde Rodrigo Paz enfrenta desde hace tres semanas protestas, bloqueos de carreteras y movilizaciones de distintos sectores sociales, incluidos simpatizantes del expresidente Evo Morales.
Paz llegó al poder hace seis meses tras casi dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), encabezados primero por Morales y luego por Luis Arce.
Desde su llegada al gobierno, Paz modificó la política exterior boliviana al estrechar relaciones con Estados Unidos, retomando incluso la cooperación con la Administración de Control de Drogas, organismo estadounidense que había sido expulsado del país en 2008.
Mientras tanto, Evo Morales permanece refugiado en su bastión cocalero en el centro de Bolivia, evitando una orden de captura por el presunto abuso de una menor.
La semana pasada, Morales no se presentó al inicio del juicio en su contra, lo que provocó que las autoridades emitieran una nueva orden de arresto y una declaratoria de rebeldía.
La crisis social también comienza a impactar gravemente la vida cotidiana en el país. En La Paz, mercados y comercios reportan desabastecimiento de productos básicos, mientras varios hospitales advirtieron que sus reservas de oxígeno medicinal podrían agotarse en las próximas horas debido a los bloqueos.








