Washington, 6 de mayo.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la suspensión del operativo militar denominado “Proyecto Libertad”, una misión destinada a garantizar el tránsito seguro de buques en el estratégico estrecho de Ormuz, con el objetivo de evaluar la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo con Irán.
Según explicó el mandatario en la red social Truth Social, la decisión responde a un “considerable progreso hacia un acuerdo” con Teherán, aunque no ofreció detalles concretos sobre el estado de las negociaciones. Trump precisó que la medida fue adoptada a petición de Pakistán, país que participa como facilitador en el proceso diplomático.
Pese a la suspensión de este operativo específico, el presidente subrayó que el bloqueo naval estadounidense contra Irán continuará vigente, mientras se determina si el acuerdo puede concretarse y firmarse en los próximos días.
La operación, iniciada el pasado 3 de mayo, había sido ejecutada por fuerzas del Comando Central de Estados Unidos, que lograron escoltar únicamente a un número limitado de embarcaciones a través del estrecho, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Durante el despliegue, se registraron múltiples incidentes de seguridad, incluidos ataques con pequeñas embarcaciones y drones, algunos de los cuales fueron atribuidos a Irán por autoridades de Emiratos Árabes Unidos. Fuentes militares indicaron que los buques estadounidenses tuvieron que realizar maniobras defensivas para garantizar la navegación de los convoyes comerciales.
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que la ofensiva previa contra Irán, denominada “Furia Épica” y lanzada el 28 de febrero, ha concluido, dando paso a una nueva fase de carácter “defensivo”.
“La operación ‘Furia Épica’ terminó. Tal como el presidente informó al Congreso, hemos concluido esa etapa”, declaró Rubio desde la Casa Blanca, señalando que la prioridad ahora es facilitar el tránsito marítimo en la región mientras avanzan los esfuerzos diplomáticos.
La evolución de estas negociaciones será clave para la estabilidad en el Golfo Pérsico y para los mercados energéticos globales, en un contexto de alta tensión geopolítica.








