Bogotá, 2 de mayo de 2026.- El presidente colombiano, Gustavo Petro, defendió su propuesta de convocar una asamblea constituyente en Colombia con el objetivo de introducir reformas sociales bloqueadas en el Congreso y transformar el sistema político para combatir la corrupción estructural del país.

Durante un discurso en Medellín con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, el mandatario aseguró que no pretende sustituir la Constitución de 1991, sino añadirle dos capítulos clave enfocados en garantizar derechos fundamentales y reformar el sistema político. “No queremos cambiar la Constitución, queremos agregarle dos capítulos”, afirmó.

El primero de ellos estaría orientado a consolidar los derechos sociales, individuales y colectivos de los ciudadanos, mientras que el segundo buscaría establecer mecanismos más estrictos para erradicar la corrupción, tanto a nivel penal como institucional. Según Petro, estas reformas son necesarias para cumplir con los principios establecidos en la carta magna vigente.

El jefe de Estado insistió en que iniciativas como la reforma de la salud, la reforma de pensiones, así como cambios en los sectores agrario y minero, han enfrentado bloqueos en el Congreso, lo que ha frenado su agenda de gobierno en la recta final de su mandato, que concluye el próximo 7 de agosto.

Para superar este escenario, Petro aseguró que la única vía viable es convocar una constituyente respaldada por la ciudadanía. En ese sentido, hizo un llamado a sus seguidores a organizar comités en todo el país y participar en la recolección de al menos 2,5 millones de firmas válidas que permitan al nuevo Congreso someter la propuesta a votación popular.

“Hay que hacer aprobar estas reformas, es orden del pueblo”, enfatizó el mandatario, subrayando que el proceso debe concretarse antes de finalizar su administración.

La propuesta de una constituyente en Colombia ha generado una fuerte controversia política. Sectores de la oposición consideran innecesaria la iniciativa, argumentando que la Constitución vigente es una de las más avanzadas de la región y que los cambios deben realizarse mediante los mecanismos ordinarios del Congreso.

Además, líderes de derecha han advertido que detrás del planteamiento podría existir la intención de reabrir el debate sobre la reelección presidencial, eliminada en 2015, lo que permitiría a Petro aspirar nuevamente al poder en el futuro, una acusación que el mandatario no ha confirmado.

Pese a las críticas, el Gobierno y sus aliados han intensificado la campaña de recolección de firmas desde febrero, consolidando una estrategia que podría redefinir el panorama político colombiano en los próximos meses y abrir un nuevo capítulo en el debate sobre la reforma institucional y la democracia en Colombia.

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