Madrid, 27 de abril.— El conflicto sanitario en España escala a un nuevo nivel. El comité de huelga médica ha exigido este lunes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asuma de forma inmediata la negociación del estatuto marco, al considerar que la ministra de Sanidad, Mónica García, ya no es una “interlocutora válida”.

La petición, respaldada por organizaciones como la Confederación Española de Sindicatos Médicos, el Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya y Amyts, llega en plena tercera jornada de huelga mensual del año, reflejo de un conflicto enquistado que afecta ya a todo el sistema sanitario.

Los sindicatos denuncian una “ausencia total de avances”, el “desgaste político” de la ministra y su falta de capacidad de decisión, factores que, a su juicio, han superado el ámbito del Ministerio de Sanidad. Por ello, reclaman que el conflicto sea tratado directamente desde La Moncloa como una cuestión de Estado.

Choque frontal con el Gobierno

El comité de huelga sostiene que la crisis no solo afecta a las condiciones laborales de los médicos, sino también a la sostenibilidad del sistema sanitario y la calidad asistencial. En su carta, insisten en la necesidad de abrir una negociación “real y sin líneas rojas”, fuera de la mesa actual en la que participan sindicatos generalistas.

Además, critican que el anteproyecto del estatuto marco fue impulsado sin una negociación efectiva con el colectivo médico ni la coordinación necesaria entre ministerios, lo que ha generado un rechazo generalizado.

La respuesta de Sanidad

Desde el Gobierno, la ministra Mónica García ha endurecido su postura y acusa a los sindicatos de plantear exigencias “ilegales” que, según afirma, buscan prolongar el conflicto en lugar de resolverlo.

“Cuando alguien viene a negociar con líneas rojas que son ilegales, no quiere negociar, quiere mantener el conflicto vivo”, aseguró la ministra tras una jornada en el Congreso.

García también ha dejado entrever que existen “intereses ocultos” detrás de la huelga, sugiriendo que algunos sindicatos han optado por romper acuerdos previamente alcanzados.

Un conflicto sin salida inmediata

Mientras tanto, las protestas continúan. Este lunes, médicos convocados por Amyts se concentraron frente al Hospital La Paz de Madrid, evidenciando el creciente malestar en el sector.

El pulso entre los profesionales sanitarios y el Gobierno se mantiene sin visos de solución a corto plazo. La exigencia de interlocución directa con Pedro Sánchez marca un punto de inflexión político en una crisis que ya trasciende lo laboral y amenaza con convertirse en un problema estructural para la sanidad pública española.

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