Madrid, 27 mar.- La inflación en España se situó en marzo en el 3,3 % interanual, un punto más que en febrero, debido principalmente al incremento de los precios del petróleo provocado por la guerra en Oriente Medio. Según el indicador adelantado del Instituto Nacional de Estadística (INE), también han contribuido al alza el aumento del precio del gasóleo para calefacción y el menor descenso de la electricidad respecto al año anterior.
La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, se mantuvo en 2,7 % interanual, sin variación respecto a marzo.
El Ministerio de Economía señaló que la evolución de la electricidad, marcada por el predominio de las energías renovables en el 84 % de las horas del día frente al 25 % de 2019, ha funcionado como un “escudo” frente al impacto del conflicto en Irán, amortiguando el efecto de los precios energéticos sobre los hogares. Además, las rebajas fiscales en carburantes, en vigor desde el 21 de marzo, comienzan a reflejarse en los precios, aunque estos siguen presionados al alza por la cotización internacional del petróleo, los fletes y los márgenes de refino.
El petróleo Brent ha superado los 110 dólares por barril, frente a los 70 dólares previos al inicio de la guerra, mientras que el gasóleo en las estaciones se situaba entre 1,432 y 2,205 euros por litro tras aplicarse la rebaja fiscal, aún un 23 % por encima del precio máximo registrado el 28 de febrero, cuando comenzó el conflicto.
En marzo, los precios de consumo subieron un 1 % mensual, reflejando el impacto de las gasolinas, mientras que el IPC armonizado (IPCA) se situó en 3,3 % interanual y la inflación subyacente del IPCA en 2,8 %.
La CEOE advirtió que si continúan las tensiones en Oriente Medio, la inflación podría situarse entre 3 % y 4 % en los próximos meses, por encima de la previsión anual de 2,6 %. Cada incremento del 10 % en el precio del petróleo podría generar un alza de 2 décimas en la inflación y afectar negativamente al crecimiento del PIB en 1 décima.








