Barcelona, 27 mar.- La joven Noelia Castillo falleció este jueves a los 25 años tras recibir la eutanasia en el Hospital Residencia Sant Camil de Sant Pere de Ribes (Barcelona), tras un prolongado proceso judicial de más de un año y medio que retrasó la aplicación de la muerte asistida.

El caso de Noelia, afectada por paraplejia, había sido aprobado por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña en julio de 2024, cumpliendo con todos los requisitos establecidos por la ley de eutanasia. Sin embargo, diversos recursos legales interpuestos por su padre, representado por la fundación ultracatólica Abogados Cristianos, prolongaron la espera.

La eutanasia se llevó a cabo a las 18:00 horas en su habitación del centro sociosanitario, en presencia de sus padres. Seguidores de Abogados Cristianos se concentraron frente al hospital, dejando flores en señal de protesta. José María Fernández, presidente de la fundación, calificó el caso como un “fracaso del sistema sanitario” y reiteró que mantenían la esperanza de que Noelia cambiara de opinión, algo que no ocurrió.

A lo largo del proceso, los tribunales catalanes y el Tribunal Constitucional determinaron que Noelia contaba con plena capacidad de decisión, rechazando los recursos de su padre y de Abogados Cristianos. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos también respaldó la decisión judicial.

En una entrevista días antes de fallecer, Noelia Castillo reafirmó su decisión: «Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir y punto. La felicidad de un padre, de una madre o una hermana no puede estar por encima de la felicidad de una hija», expresó. Su caso deja un precedente importante en la aplicación de la ley de eutanasia en España, marcando un hito en la defensa del derecho a la muerte digna.

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