Toronto, 26 enero.- Una masa de aire ártico sin precedentes en la última década mantiene a Canadá bajo condiciones meteorológicas extremas, con récords históricos de frío en el oeste del país y una tormenta invernal que ha paralizado Toronto, la ciudad más poblada de Norteamérica, donde la acumulación de nieve alcanza hasta 60 centímetros en algunas zonas.
El Servicio Meteorológico de Canadá (Environment and Climate Change Canada) mantiene activadas alertas naranjas, el segundo nivel más alto de severidad, en las provincias de Saskatchewan, Manitoba y amplias regiones de Ontario, mientras los sistemas de transporte aéreo y terrestre registran interrupciones masivas.
En Saskatchewan, al menos siete localidades marcaron temperaturas mínimas récord entre la madrugada del viernes y el sábado. Key Lake alcanzó los -48,5 grados centígrados, la temperatura más baja desde que comenzaron los registros en 1976. Nipawin descendió hasta -41,8 grados, superando el récord anterior de 1954, mientras que Lucky Lake registró -37 grados, la cifra más baja desde 1972.

Las autoridades sanitarias advirtieron que, con estas temperaturas extremas, la piel expuesta puede sufrir congelación en menos de dos minutos, con riesgo real de lesiones graves y amputaciones.
Toronto afronta lo que el climatólogo de Environment Canada David Phillips calificó como “probablemente el 25 de enero más nevado de su historia”. Antes del temporal, la ciudad ya acumulaba 105 centímetros de nieve este invierno, casi el doble del promedio habitual entre noviembre y enero.
Environment Canada elevó su previsión de acumulación hasta los 60 centímetros en áreas del sur de Etobicoke y Mississauga, mientras que en el área metropolitana las precipitaciones han caído a un ritmo de entre cinco y siete centímetros por hora.
El aeropuerto internacional Toronto Pearson, el de mayor tráfico de Canadá y uno de los más transitados de Norteamérica, canceló el 60% de los vuelos de salida y el 62% de los de llegada, según datos oficiales de la terminal. Air Canada explicó que las cancelaciones preventivas buscan garantizar la seguridad de pasajeros y tripulaciones, además de facilitar una recuperación operativa más rápida tras el temporal.
La alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, pidió a los seis millones de residentes del área metropolitana que eviten desplazamientos innecesarios. El Ayuntamiento declaró un “evento meteorológico significativo” y activó su plan de emergencia para grandes nevadas, que incluye el refuerzo de las normas de estacionamiento y la movilización del centro de operaciones de emergencia.
La policía local reportó más de un centenar de colisiones de tráfico, mientras el transporte público suspendió 48 paradas de autobús para evitar vehículos atascados. La línea 2 del metro interrumpió su servicio en varios tramos a lo largo del día.
En Quebec, más de 9.000 hogares permanecían sin suministro eléctrico este domingo por la tarde, incluidos unos 5.600 en la isla de Montreal, principalmente en los barrios de Côte Saint-Luc y Notre-Dame-de-Grâce. Hydro-Québec atribuyó los cortes a una avería en la subestación de Hampstead y advirtió que algunas viviendas podrían no recuperar el servicio hasta el lunes.
La Cruz Roja canadiense abrió un refugio de emergencia en el centro comunitario de Côte-des-Neiges, mientras las autoridades recomendaron dejar correr un hilo de agua en los grifos para evitar la congelación de las tuberías.
El fenómeno está vinculado al comportamiento del vórtice polar, una masa de aire extremadamente frío que normalmente permanece confinada sobre el Ártico, pero que en esta ocasión se ha desplazado hacia latitudes más bajas. Investigaciones recientes señalan que estos episodios se han vuelto más frecuentes en la última década, en paralelo al retroceso del hielo marino ártico.
Las previsiones indican que el frío extremo persistirá varios días más en el oeste del país, aunque Saskatchewan comenzará a experimentar un alivio gradual a partir de mediados de semana. En Toronto, se esperan nevadas residuales y posibles ráfagas de efecto lago, lo que podría retrasar el regreso a la normalidad. La mayoría de las juntas escolares del área metropolitana ya han declarado día de nieve para el lunes.








