Managua, 10 enero.- La dictadura de Nicaragua, encabezada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, anunció este jueves la excarcelación de “decenas de presos políticos”, una medida comunicada coincidiendo con el 19.º aniversario del regreso de Ortega al poder, un hecho que ha sido interpretado por la oposición y organismos internacionales como un gesto político calculado en medio de crecientes presiones externas.
El anuncio fue difundido a través de un comunicado oficial del régimen sandinista, en el que se asegura que las personas liberadas ya se encuentran con sus familias, tras haber permanecido bajo custodia estatal. Sin embargo, las autoridades no precisaron el número exacto de excarcelados ni ofrecieron detalles sobre los procesos judiciales, las condiciones de liberación o si los beneficiados recuperan plenamente su libertad.
Listado parcial de presos políticos liberados
El Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos fue el encargado de difundir una lista preliminar con los nombres de las personas cuya liberación ha sido confirmada hasta el momento. Entre los excarcelados identificados figuran Mario Rodríguez Serrano, Rudy Palacios Vargas, Marvin Antonio Campos Chavarría, Alder Fabián López Luna, Harold Santiago Miranda, Chester Jaromil Cortez, Rafael Acevedo Guevara y Pedro López Calero.
Asimismo, el grupo confirmó la liberación de Armando Bermúdez Mojica, Jessica Palacios, Olga Lara Rojas, María José Rojas Arburola, Óscar Velázquez Sánchez, Mauricio Alonso Estrada, Óscar Gadea, Engel Gutiérrez, Erick López Mercado (Masaya), Ambrosio Rivera y Eddy Meléndez Lacayo, aunque advirtió que la información continúa en proceso de verificación.
Pese al anuncio oficial, el mismo colectivo denunció que varios presos políticos continúan privados de libertad, entre ellos Carlos Brenes, Beyker Ferreti, Douglas Gamaliel Álvarez y Geovanny Jaret Guido, lo que pone en duda el alcance real de la medida anunciada por el régimen.
Un comunicado sin detalles ni garantías
El comunicado oficial presentó la excarcelación como un acto que reafirma el “invariable compromiso con el encuentro, la paz y el derecho de todos a una convivencia familiar, comunitaria, respetuosa y tranquila”. No obstante, el mensaje evitó aclarar si las liberaciones son definitivas, si existen medidas cautelares, vigilancia policial o restricciones de movilidad, una práctica habitual en excarcelaciones anteriores, según denuncian organismos de derechos humanos.
La última liberación de presos políticos en Nicaragua se produjo en noviembre del año pasado, según el diario La Prensa, por lo que esta nueva excarcelación representa la acción más reciente en un contexto marcado por denuncias de represión, detenciones arbitrarias y criminalización de la disidencia.
19 años del régimen Ortega-Murillo
El anuncio se produce en una fecha simbólica: este 10 de enero se cumplieron 19 años desde que Daniel Ortega regresó al poder junto a Rosario Murillo, consolidando un régimen que, según organizaciones nacionales e internacionales, se sostiene mediante reformas constitucionales a medida, el control del poder judicial, la persecución de la oposición y la supresión de libertades civiles.
Una parte significativa de la población nicaragüense continúa expresando su descontento ante la persistencia de la represión, en un país donde centenares de opositores han sido encarcelados, forzados al exilio o privados de su nacionalidad en los últimos años.
Reacción de Estados Unidos
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU. reaccionó al aniversario del régimen con un mensaje contundente en la red social X, en el que calificó al Gobierno de Ortega y Murillo como una “brutal dictadura”. El comunicado subrayó que los nicaragüenses eligieron a un presidente en 2006, “no una dinastía ilegítima vitalicia”.
“Reescribir la Constitución y aplastar a la disidencia no borrarán las aspiraciones de los nicaragüenses de vivir libres de la tiranía”, afirmó el Departamento de Estado, reforzando la presión internacional sobre Managua.
Para la oposición y amplios sectores de la comunidad internacional, la excarcelación anunciada resulta insuficiente mientras persistan presos políticos, la falta de garantías democráticas y un sistema represivo que, sostienen, continúa vulnerando de forma sistemática los derechos humanos en Nicaragua.








