Washington, 20 dic.— El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este viernes que cualquier Gobierno estadounidense desearía ver un cambio profundo en Cuba, al tiempo que reiteró duras críticas contra el régimen cubano, al que calificó de “terrorista”, “incompetente” y responsable de haber destruido la isla tras más de 65 años en el poder.

Durante una rueda de prensa, Rubio fue consultado sobre si Washington busca un cambio de Gobierno en Cuba, a lo que respondió que esta postura no es exclusiva de la actual Administración del presidente Donald Trump, sino una visión compartida históricamente por distintos gobiernos estadounidenses.

«Creo que a cualquier Administración le gustaría ver una situación diferente. Fue un desastre. Es un desastre. No es solo porque sean marxistas y terroristas. Son incompetentes. Son personas incompetentes que destruyeron ese país», afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense, hijo de inmigrantes cubanos.

Rubio, una de las figuras más influyentes del gabinete de Trump, es originario de Florida, estado que alberga la mayor comunidad de exiliados cubanos, y ha sido durante años un férreo crítico de los gobiernos de Fidel Castro, Raúl Castro y, actualmente, del presidente Miguel Díaz-Canel.

Cuba atraviesa desde hace más de cinco años una de las peores crisis económicas de su historia reciente, marcada por la escasez, el colapso de los servicios básicos y un éxodo migratorio récord, principalmente hacia Estados Unidos, según datos oficiales y organismos internacionales.

Aunque La Habana y Washington retomaron relaciones diplomáticas en 2014, tras más de medio siglo de confrontación, la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2017 revirtió los avances impulsados por el expresidente Barack Obama. En su segundo mandato, el líder republicano ha endurecido aún más su retórica contra el Gobierno cubano, al que acusa de violaciones sistemáticas de derechos humanos y represión política.

Las declaraciones de Rubio coinciden con un incremento de la presión estadounidense sobre Venezuela, uno de los principales aliados de Cuba, cuyo presidente Nicolás Maduro es acusado por Washington de encabezar una red de narcotráfico, acusaciones que el Gobierno venezolano rechaza.

Desde el regreso de Trump al poder en enero, Estados Unidos ha reactivado una política exterior inspirada en la Doctrina Monroe, basada en nuevas formas de intervención en América Latina, con una estrategia recientemente revelada que refleja el renovado interés de Washington por influir en los asuntos internos del continente.

Publicidad