Montreal, 19 Dic.— Pablo Rodríguez, el primer canadiense de origen latinoamericano en ser electo jefe de un partido político en la provincia de Quebec, anunció este miércoles su renuncia como líder del Partido Liberal de Quebec, apenas seis meses después de haber asumido el cargo, en medio de una profunda crisis interna y acusaciones de compra de votos durante su campaña por el liderazgo.
Acompañado de su esposa y su hija, Rodríguez comunicó su decisión en un mensaje público en el que reconoció que las últimas semanas han sido especialmente difíciles, tanto en lo personal como para su familia y para la organización política que encabezaba. El exlíder liberal negó de manera categórica cualquier irregularidad y afirmó que siempre actuó con ética e integridad.
Rodríguez explicó que decidió dar un paso al costado al considerar que su permanencia se había convertido en una distracción para el partido, en un momento clave de cara a las próximas elecciones provinciales. “El Partido Liberal de Quebec es más grande que cualquiera de nosotros. Ha superado tormentas, se ha levantado una y otra vez y volverá a levantarse”, sostuvo.
El anuncio formal se produjo un día después de que Rodríguez informara de su dimisión durante una reunión con el grupo parlamentario liberal, encuentro tras el cual evitó responder preguntas de la prensa. Su salida deja al Partido Liberal de Quebec en una encrucijada política, a solo diez meses del inicio de la campaña electoral.
Acusaciones y presión interna
La renuncia del exministro federal se produce tras semanas de creciente presión por presuntas irregularidades en su campaña por el liderazgo. Entre las acusaciones figura un supuesto esquema de reembolso ilegal de donaciones, en el que un simpatizante habría devuelto 500 dólares en efectivo a cerca de 20 asistentes a un evento de recaudación de fondos al que Rodríguez asistió, cubriendo así el costo de sus contribuciones.
Este tipo de práctica es ilegal según la legislación electoral de Quebec. Rodríguez afirmó que, si alguien cometió actos indebidos, deberá asumir las consecuencias, reiterando que no tenía conocimiento de esas acciones. El exlíder liberal incluso expresó su respaldo a una investigación criminal abierta por la Unidad Permanente Anticorrupción de Quebec (UPAC).
Pese a ello, las denuncias terminaron por erosionar su respaldo interno, debilitando su liderazgo dentro del partido.
Un escenario político complejo
El analista y exdiputado provincial Robert Libman afirmó que quien asuma la jefatura liberal enfrentará un desafío considerable, aunque recordó que “diez meses es mucho tiempo en política”. Según Libman, los liberales deberán medirse con un gobierno de la Coalición Avenir Québec (CAQ) que atraviesa un alto nivel de impopularidad, así como con un Partido Quebequense que ha prometido impulsar un referéndum soberanista en su primer mandato, una opción que, según los sondeos, no cuenta con el respaldo mayoritario de los quebequenses.
Rodríguez, quien fue ministro federal de Transportes y responsable de Quebec durante el gobierno del ex primer ministro Justin Trudeau, cierra así un breve y turbulento capítulo al frente del partido liberal provincial, dejando abierta una etapa de redefinición estratégica de cara a las elecciones provinciales previstas para octubre de 2026.








