Nueva York, 29 de septiembre. El precio del oro superó los 3.850 dólares la onza, impulsado por la creciente incertidumbre de los inversores ante un posible cierre del Gobierno federal de Estados Unidos y la debilidad del dólar. La fuerte demanda de activos refugio, como el oro, ha llevado al metal precioso a marcar un nuevo récord histórico.

El lunes, el presidente Donald Trump y los líderes republicanos se reunieron con los demócratas para negociar un proyecto de ley de gastos a corto plazo, con el objetivo de evitar el cierre del Gobierno previsto para el martes. Los republicanos necesitan al menos siete votos demócratas para aprobar la medida.

Desde enero, el oro ha ganado más del 45%, pasando de 2.669 dólares la onza a los actuales niveles, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, incertidumbre comercial y expectativas de nuevos recortes de tipos de interés por parte de la Reserva Federal. La Fed redujo su tasa objetivo al 4%-4,25% el 17 de septiembre y dejó abierta la posibilidad de al menos dos recortes adicionales durante el año.

Según Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, los precios del oro se han visto impulsados por las compras de bancos centrales, la menor demanda de refugios tradicionales como los bonos del Gobierno estadounidense, la debilidad del dólar y las tensiones internacionales, incluyendo los conflictos en Oriente Medio y Ucrania. Además, la amenaza de un cierre de Gobierno en Washington aumenta la presión de los inversores sobre el metal precioso como refugio seguro.

El oro continúa consolidándose como uno de los activos más buscados por los inversores en tiempos de volatilidad y riesgos geopolíticos, reforzando su rol histórico como protección ante la incertidumbre económica.

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