Madrid, 2 Agosto.- Más de un año y medio después de anunciarse como la primera artista femenina española con la ambición de llenar grandes estadios, Aitana culminó finalmente este proyecto con gran éxito, consolidándose como una reina del pop en España.
Más de 55,000 seguidores acudieron al segundo y último concierto de la cantante catalana en el Estadio Metropolitano de Madrid, agotando todas las entradas tras la exitosa cita celebrada semanas atrás en el Estadi Olímpic de Barcelona.
En un emotivo momento durante su actuación, Aitana reconoció: «Aunque cada noche ha sido especial, esta es la última de estadios por un tiempo; no sé si volveré a hacerlo en la vida, ojalá sí».
Cambios y retos para llegar al Metropolitano
La gira comenzó con una intención inicial de debutar en el renovado Santiago Bernabéu en diciembre de 2024, pero el proyecto se complicó por problemas relacionados con quejas por ruido, lo que llevó a aplazar las fechas primero a junio y finalmente a reubicarlas en julio en el Metropolitano.
«Ha sido un gran esfuerzo», confesó Aitana, «quería que todo fuera perfecto porque sentía que os había fallado con tantos cambios de fecha». La artista mostró su gratitud al estadio y a sus fans, muchos de los cuales tuvieron que reorganizar sus vacaciones para poder asistir.
Este intenso proceso quedó documentado en el reciente trabajo audiovisual ‘Metamorfosis’, que da nombre a la gira y refleja la evolución de Aitana con una producción espectacular que incluyó hasta 20 bailarines y un escenario en forma de mariposa, con pantallas y efectos luminosos imponentes.
Invitados especiales y repertorio
Aitana estuvo acompañada por cuatro músicos y dos coristas, destacando especialmente su álbum ‘11 razones’, un homenaje al power pop de los 2000, con el que incluyó temas como ‘Girlfriend’ de Avril Lavigne en un medley.
Durante más de dos horas y media, la cantante repasó más de 30 canciones, desde su éxito inicial ‘Lo Malo’ hasta temas recientes de su álbum ‘Cuarto Azul’, lanzado hace solo dos meses.
Aunque anunció que este último disco tendrá una gira propia próximamente, su impacto fue visible en la indumentaria de muchos asistentes, que vestían de azul, y en el cierre y apertura del concierto con temas como ‘6 de febrero’, que se ha convertido en un himno de estadio.
De princesa a reina del pop
Aitana mostró una seguridad escénica renovada, con movimientos y actitudes propias de una artista consolidada, como pudo apreciarse en la interpretación de ‘Superestrella’. Sin embargo, también mantuvo la naturalidad que la caracterizó al principio, emocionándose en canciones como ‘Con la miel en los labios’ y ‘Vas a quedarte’ ante la ovación de sus seguidores.
La noche incluyó la participación de su telonera Ela Taubert y un homenaje a Amaral, quienes subieron al escenario para interpretar juntos el tema ‘Marta, Sebas, Guille y los demás’, generando un momento de comunión con todo el estadio.
Entrega y espectáculo pese a inconvenientes técnicos
Aunque el sonido del Metropolitano no fue perfecto, con algunos rebotes y problemas técnicos, el público disfrutó con entusiasmo. La cantante no dudó en replicar movimientos polémicos del pasado, como su característico bamboleo pélvico en ‘miamor’, y ofreció un espectáculo inclusivo con un beso lésbico proyectado en pantalla.
El concierto terminó con un agradecimiento especial a su equipo y una batería final de éxitos como ‘Las Babys’, ‘Segundo intento’, ‘La chica perfecta’ y ‘Conexión psíquica’, confirmando el verano histórico de Aitana como una de las grandes figuras del pop nacional.








