CIUDAD DE MÉXICO, 20 julio. – La llamada «primavera laboral» mexicana, que incluye reducción de jornada laboral, vacaciones dignas y licencias extendidas, se convierte paradójicamente en el mayor incentivo para la informalidad en México, advirtió la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco Servytur).

«Lo que se llama la ‘primavera laboral’, en términos ideológicos es un camino correcto, pero en términos de operación lleva al límite a las organizaciones familiares», advirtió Octavio de la Torre, presidente de Concanaco Servytur.

Sobre la reducción de jornada laboral de 48 a 40 horas, De la Torre aseguró que México no está preparado para esta legislación que busca implementarse progresivamente hacia 2030.

Datos de la Confederación indican que esta medida podría representar un impacto económico de hasta 65,793 pesos (3,289 dólares) por trabajador al año para una microempresa mexicana, lo que podría significar «la diferencia entre sobrevivir o cerrar».

«El informal no tiene repercusión, tiene condiciones distintas… ya la informalidad es un síntoma», declaró el líder del sector terciario que representa a más de 5.2 millones de unidades económicas y significa el 66% del PIB y 70% del empleo formal.

Para De la Torre, estas reformas castigan a quienes se mantienen dentro del marco legal, mientras el sector informal opera sin consecuencias.

El estudio más reciente de Concanaco, realizado entre 1,200 empresas del país, revela que un 67.2% no está de acuerdo con la reducción sin disminuir salarios. Asimismo, 58.85% prevé dificultades para cubrir turnos, un 71% cree que aumentarán costos y 64% declara «yo no puedo».

El líder empresarial criticó que las reglas se escriben sin consultar a quienes sostienen la economía: las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes).

«Ese empresario abre la cortina cada mañana, aguanta la corrupción, la inseguridad, al informal que se pone en la banqueta, es el que no denuncia porque si denuncia, lo matan», lamentó De la Torre.

El problema es estructural: la carga fiscal y sobrerregulación asfixian al empresario pequeño. «Ser formal es caro. Y mantenerse en la formalidad es más caro», sentenció.

Ante este escenario, Concanaco propone deducción total de nómina, incentivos fiscales y tecnológicos para formalizar negocios, además de un observatorio nacional para seguir la implementación de reformas laborales.

La organización insiste en una cruzada por la competitividad en un país donde más del 55% del empleo es informal.

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