Alicante, 19 julio.- Curarse de una enfermedad guiándose exclusivamente por recomendaciones que circulan en redes sociales o recurriendo a inteligencias artificiales como ChatGPT es “sencillamente imposible” y representa una temeridad que podría convertirse en un problema de salud pública de primer orden, según alertaron expertos en el Foro EFE ‘Pseudoterapias en internet’.
Organizado por EFE junto con la Asociación de Derecho Sanitario de la Comunitat Valenciana (ADSCV), el evento contó también con la participación del Colegio de Médicos de Alicante (COMA) y el Colegio de Fisioterapia de la Comunitat Valenciana. Los ponentes coincidieron en señalar que el auge de los bulos sanitarios en internet, promovidos por influencers sin formación médica, está generando riesgos reales y crecientes para los pacientes.
Carlos Fornes, presidente de la ADSCV, denunció que estos pseudotratamientos “juegan con la salud” de los ciudadanos al aprovechar la inmediatez que caracteriza a la era digital. Aseguró que pueden provocar desde lesiones médicas hasta la muerte, al retrasar diagnósticos que sólo pueden realizar profesionales sanitarios cualificados.
Fornes insistió en que la responsabilidad última recae en el usuario, quien debe ser crítico ante propuestas no científicas: “En último término, el máximo responsable de las consecuencias es el propio usuario por decidir seguir tratamientos no homologados”.
Por su parte, Hermann Schwarz, presidente del COMA, afirmó que quienes promueven pseudoterapias “juegan con la ilusión y la necesidad” de personas enfermas, quienes, desesperadas por una cura rápida, terminan pagando dos veces: “Primero con el dinero del tratamiento y luego con la pérdida de oportunidad al retrasar o abandonar terapias médicas eficaces”.
Desde el Colegio de Fisioterapia, Josep Benítez subrayó que incluso consejos veraces pero descontextualizados en redes sociales pueden ser perjudiciales: lo que funciona para un paciente puede ser nocivo para otro si no se adapta a su historial clínico y físico. “No hay dos cuerpos iguales”, advirtió.
Los expertos coincidieron en que es imprescindible retomar y aplicar el Plan Nacional contra las Pseudoterapias, aprobado en 2018 pero paralizado por falta de presupuesto. También abogaron por sanciones económicas duras y por una campaña de concienciación global al estilo de las que frenaron los accidentes de tráfico o el tabaquismo.
“La ciudadanía necesita garantías, y eso solo lo ofrecen profesionales colegiados con evidencia científica”, concluyó Fornes, quien advirtió que las pseudoterapias en redes sociales se están convirtiendo en un “enemigo silencioso” de la salud pública.








