SÃO PAULO, 16 julio. El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, aseguró este martes que podría evitar la imposición del arancel del 50 % anunciado por el Gobierno de Estados Unidos sobre productos brasileños, si se le permite conversar directamente con Donald Trump, con quien mantiene una estrecha relación desde su paso por el poder.
“Creo que tengo poder para resolver ese asunto, pero tengo que tener libertad de conversar con Trump”, declaró Bolsonaro durante una entrevista con el medio Poder360, aunque admitió que no puede salir del país ni comunicarse oficialmente debido a que no posee pasaporte, retirado por orden del Tribunal Supremo Federal en el marco de las investigaciones por su implicación en el intento de golpe de Estado de enero de 2023.
Pese a manifestar su admiración por el expresidente estadounidense, Bolsonaro se mostró en contra del nuevo arancel del 50 %, que entra en vigor el próximo 1 de agosto, y responsabilizó al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva por provocar a Washington con declaraciones “antiamericanas” y “pro-BRICS”.
Trump vincula el arancel a la situación judicial de Bolsonaro
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha justificado la medida arancelaria como respuesta a una supuesta persecución política y judicial contra Bolsonaro, a quien considera víctima de una “caza de brujas” por parte de la izquierda latinoamericana.
Según Trump, el nuevo gravamen puede revisarse si Brasil detiene su alineamiento con países como China e Irán, colabora en el combate al fentanilo y mejora su relación con las instituciones democráticas. Bolsonaro sostuvo en ese sentido: “Trump no está pidiendo mucha cosa, está pidiendo democracia”.
Críticas a Lula y a la diplomacia brasileña
En la entrevista, Bolsonaro acusó al presidente Lula de provocar innecesariamente a EE.UU. con su retórica contra Israel, su propuesta de una moneda alternativa al dólar en los BRICS, y su cercanía con gobiernos autoritarios. Además, cuestionó la política exterior actual, calificando al Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil como una “broma”.
El exmandatario también afirmó que otros países han logrado resolver disputas comerciales directamente con Trump, citando como ejemplo al presidente argentino Javier Milei, quien habría mantenido una “relación directa y pragmática” con Washington.
El Gobierno de Lula responde con firmeza
Por su parte, el Ejecutivo brasileño ha advertido que está dispuesto a negociar para evitar una guerra comercial, pero dejó claro que no aceptará presiones externas sobre su sistema judicial ni sus políticas internas. El Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó que Brasil tomará medidas recíprocas si se concreta el arancel del 50 %, que afectaría principalmente al sector agrícola, automotriz y metalúrgico.
La tensión comercial ocurre en un contexto político cada vez más polarizado, donde la influencia de Bolsonaro desde el exterior —y su relación con Trump— siguen marcando el debate nacional e internacional.








