RÍO DE JANEIRO, 15 julio. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó este lunes el decreto que reglamenta la Ley de la Reciprocidad, una normativa aprobada en mayo que permite a Brasil adoptar contramedidas comerciales ante barreras unilaterales impuestas por países socios, como el reciente aumento del 50 % en los aranceles anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump.
El decreto, que será publicado este martes en el Diario Oficial, establece los mecanismos por los cuales el Gobierno brasileño podrá responder proporcionalmente a medidas que considere injustificadas y lesivas para sus exportaciones. En concreto, responde al anuncio de Trump, quien justificó el alza arancelaria en un supuesto superávit comercial de Brasil con EE.UU., algo que desmienten las propias estadísticas del comercio bilateral.
El ministro de la Presidencia, Rui Costa, explicó que el decreto se firmó con urgencia para que el Ejecutivo pueda iniciar este martes reuniones clave con exportadores brasileños, en busca de una respuesta coordinada y eficaz a la nueva ofensiva arancelaria estadounidense.
Por su parte, el vicepresidente Geraldo Alckmin liderará el diálogo con representantes de los sectores más afectados por la medida, entre ellos los de productos agrícolas, siderúrgicos y manufacturados. El objetivo es evaluar tanto el impacto potencial como las estrategias de compensación.
Según datos oficiales, el comercio entre ambos países fue prácticamente equilibrado en 2023: Brasil exportó bienes por 40.300 millones de dólares a Estados Unidos, mientras que importó productos por valor de 40.500 millones, lo que contradice el argumento del “superávit brasileño” utilizado por Trump.
Además, el Gobierno de Lula ve en la medida de Washington un trasfondo político, vinculado al proceso judicial por intento de golpe que enfrenta el expresidente Jair Bolsonaro, aliado ideológico de Trump.
La Ley de la Reciprocidad, además de habilitar represalias comerciales y diplomáticas, exige que se agoten primero las vías diplomáticas, a cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores. Solo si esas gestiones no prosperan, el Ejecutivo podrá proceder con medidas compensatorias que pueden incluir desde aranceles a productos estadounidenses hasta la suspensión de beneficios comerciales o el veto a empresas específicas.
EE.UU. representa el segundo mayor mercado para Brasil, con un 12 % de sus exportaciones. La entrada en vigor de los nuevos aranceles prevista para el 1 de agosto abre un nuevo capítulo de tensiones económicas y políticas entre ambas naciones.








