WASHINGTON, 19 feb.- El gobierno de Estados Unidos ha dado un paso sin precedentes al designar oficialmente a varias organizaciones criminales transnacionales, incluidos cárteles mexicanos y pandillas con base en Venezuela y El Salvador, como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) bajo la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA). La medida, firmada por el secretario de Estado Marco Rubio el 6 de febrero de 2025, será publicada en el Registro Federal el 20 de febrero, momento en que entrará en vigor.


Organizaciones Designadas como FTO

Las organizaciones incluidas en esta histórica designación son:

  1. Tren de Aragua (Venezuela):
    Una organización criminal originada en la cárcel de Tocorón, en el estado de Aragua, Venezuela. Conocida por su expansión internacional, opera en narcotráfico, extorsión, trata de personas y sicariato. Su presencia se ha extendido a por lo menos 16 estados de EE.UU., según registros hasta noviembre de 2024.
  2. Mara Salvatrucha (MS-13) (El Salvador):
    Formada en la década de 1980 por migrantes salvadoreños, la MS-13 es una de las pandillas más violentas de Centroamérica, involucrada en narcotráfico, extorsión y trata de personas. Aunque el gobierno de Nayib Bukele ha intensificado su lucha contra la pandilla, su influencia sigue siendo significativa.
  3. Cártel de Sinaloa:
    Uno de los cárteles más poderosos del mundo, liderado actualmente por Ismael «El Mayo» Zambada y los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, conocidos como «Los Chapitos». Controla rutas de tráfico de drogas en el Pacífico y tiene una fuerte presencia en el mercado de fentanilo y metanfetamina.
  4. Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG):
    Liderado por Nemesio «El Mencho» Oseguera, el CJNG es conocido por su brutalidad y expansión violenta. Domina la producción y tráfico de drogas sintéticas y mantiene enfrentamientos con fuerzas de seguridad y otros cárteles.
  5. Cárteles Unidos (Michoacán, México):
    Una alianza de grupos criminales formada para resistir el avance del CJNG. Controla actividades como narcotráfico, extorsión y control territorial, especialmente en la Tierra Caliente de Michoacán.
  6. Cártel del Noreste (CDN):
    Surgido tras la fragmentación de Los Zetas, el CDN es conocido por su violencia extrema y control sobre actividades como el tráfico de migrantes y secuestros en estados como Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.
  7. Cártel del Golfo (CDG):
    Históricamente uno de los cárteles más influyentes, aunque actualmente fragmentado en facciones rivales. Mantiene una fuerte presencia en Tamaulipas y controla rutas de tráfico de drogas hacia Texas.
  8. La Nueva Familia Michoacana (LNFM):
    Escisión de la Familia Michoacana, opera en Michoacán, el Estado de México y Guerrero. Está involucrada en la producción y tráfico de drogas sintéticas y disputa territorios con el CJNG.

Implicaciones de la Designación

La inclusión de estas organizaciones en la lista de FTO implica sanciones más severas, incluida la prohibición de cualquier tipo de apoyo material, financiero o logístico a estas entidades. Además, permite a las agencias estadounidenses reforzar la cooperación internacional para perseguir a sus miembros y colaboradores.

Esta medida marca un cambio significativo en la política de seguridad de EE.UU., ya que tradicionalmente las designaciones de FTO han estado dirigidas a grupos extremistas con motivaciones ideológicas o políticas. La decisión podría tener implicaciones en las relaciones bilaterales con países como México, donde varias de estas organizaciones operan.


Contexto y Justificación

La designación responde al creciente impacto de estas organizaciones en la seguridad regional y global. Grupos como el Tren de Aragua y el CJNG han ampliado su influencia más allá de sus fronteras nacionales, utilizando rutas migratorias y redes internacionales para expandir sus actividades criminales. En el caso de México, el conflicto entre cárteles ha generado una crisis de violencia extrema en varios estados, afectando tanto a la población local como a la estabilidad regional.

Además, el presidente Donald Trump, quien asumió el cargo en enero de 2025, ordenó preparativos para invocar una ley de 1798 que permitiría deportar a presuntos miembros de pandillas sin audiencias judiciales. Esta medida refuerza la postura dura del gobierno estadounidense contra el crimen organizado.


Reacciones y Desafíos

La designación de estas organizaciones como FTO podría generar tensiones diplomáticas, especialmente con México, donde el gobierno lucha contra el crimen organizado sin haber logrado aún una victoria decisiva. Expertos advierten que, aunque la medida fortalece las herramientas legales y operativas de EE.UU., su efectividad dependerá de la cooperación internacional y la capacidad de desmantelar las estructuras financieras y operativas de estos grupos.

Por otro lado, organizaciones como el Tren de Aragua y la MS-13 han demostrado una notable resiliencia, adaptándose a medidas represivas y reconfigurando sus redes incluso después de intervenciones significativas. Esto plantea serios desafíos para garantizar que la designación tenga un impacto tangible en la reducción de sus actividades.


Un Paso Sin Precedentes

La designación de cárteles y pandillas como Organizaciones Terroristas Extranjeras representa un esfuerzo sin precedentes por parte de EE.UU. para abordar el crimen organizado como una amenaza global. Aunque la medida refuerza las herramientas legales disponibles, su éxito dependerá de la coordinación internacional, la implementación efectiva de sanciones y la capacidad de desarticular las complejas redes de estas organizaciones.

Mientras tanto, el conflicto entre cárteles en México y la expansión de pandillas como la MS-13 y el Tren de Aragua siguen siendo desafíos críticos para la seguridad regional. La lucha contra el crimen organizado no solo requiere acciones punitivas, sino también estrategias integrales que aborden las causas profundas de la violencia y la corrupción.

Publicidad