Redacción, 27 de octubre.- El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó este martes la concesión de visados de ingreso al senador y excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro y a su familia, poco después de que aliados del dirigente conservador ratificaran su salida clandestina de Brasil con destino a territorio estadounidense, esquivando una prohibición judicial dictada por el Supremo Tribunal Federal tras su derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Un portavoz del Departamento de Estado estadounidense ratificó a agencias internacionales que la administración norteamericana expedirá la documentación requerida para permitir la entrada del legislador y sus allegados. La confirmación oficial se produce tras una jornada de versiones contradictorias sobre el paradero de Bolsonaro, quien habría cruzado la frontera terrestre hacia la ciudad argentina de Puerto Iguazú para abordar un vuelo con destino a Estados Unidos, en un plan de contingencia diseñado por su equipo legal.
La salida del excandidato se concretó luego de que la Policía Federal brasileña anulara sus pasaportes ordinario y diplomático, al haber expirado el plazo de 24 horas otorgado por el magistrado del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, para la entrega de dichos documentos. Moraes, el mismo juez que condenó al expresidente Jair Bolsonaro a 27 años de cárcel por el intento de golpe de Estado, había dispuesto la prohibición expresa de abandonar el país y ordenó una nueva investigación contra el senador por presunta financiación extranjera e interferencia en algoritmos de redes sociales durante la campaña.
El congresista del Partido Liberal ya enfrentaba dos causas judiciales de gran envergadura por corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal, que incluyen el presunto blanqueo de capitales mediante firmas de apuestas deportivas y la recepción ilegítima de fondos para cabildear ante la Administración norteamericana. Pese a que Bolsonaro había calificado horas antes las órdenes judiciales como un intento de intimidación en un video público, legisladores aliados como Mauricio Marcon confirmaron que el dirigente buscará asilo político en suelo estadounidense, comparando su maniobra con la de líderes opositores de la región.
La decisión de Washington de otorgar refugio y visados a una de las figuras clave de la derecha brasileña, que se encuentra bajo estrecho cerco judicial en su país, introduce una fuerte tensión en las relaciones diplomáticas entre el gobierno de Lula da Silva y la Casa Blanca. El traslado del senador proyecta además una reestructuración de la oposición brasileña, que busca articular su liderazgo desde el exterior en un contexto de profunda polarización en la región.








