Santa cruz, 27 de octubre.- El peligroso criminal brasileño Engri Júnior de Almeida Maia, conocido como ‘Júnior Trindade’ y señalado como un líder clave del Primer Comando de la Capital (PCC), se encuentra en estado crítico tras resultar gravemente herido en la cabeza durante un operativo policial en Concepción, departamento de Santa Cruz, Bolivia. Trindade, quien permanecía prófugo de la justicia de su país tras haber escapado de prisión y era uno de los fugitivos más buscados de la región, fue localizado tras un minucioso trabajo de inteligencia coordinado entre las autoridades bolivianas, organismos internacionales y la Policía Federal de Brasil, poniendo fin a una prolongada clandestinidad marcada por el narcotráfico y la violencia armada.
Según reveló el ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, el capo brasileño se había establecido en el país andino en 2021, utilizando como centro de operaciones una ostentosa hacienda en las afueras de la zona urbana de Concepción. El inmueble estaba equipado con un sofisticado sistema de seguridad que incluía cámaras de vigilancia, cercas eléctricas y mallas perimetrales. Durante la intervención, los investigadores hallaron armas de grueso calibre, vehículos de alta gama, joyas, motos acuáticas e instalaciones de lujo como una playa artificial, sala de cine, gimnasio y espacio de karaoke. Al momento del operativo, la propiedad se encontraba en proceso de ampliación, albergando a decenas de trabajadores que pernoctaban en campamentos improvisados frente al acceso principal.
La trayectoria delictiva de Trindade comenzó en 2008 y abarca graves delitos como sicariato, tráfico transnacional de armas y narcotráfico. En el estado brasileño de Goiás, consolidó su poder como cabecilla de la Associação Amigos do Estado (ADE), una violenta facción aliada al PCC dedicada al tráfico de drogas y al lavado de dinero. Investigaciones de la policía brasileña señalan que la organización liderada por Trindade estuvo vinculada a disputas territoriales devastadoras, siendo responsable de hasta el 40 por ciento de los homicidios registrados en dicho estado durante el año 2021, lo que evidencia la peligrosidad y el alcance de sus operaciones criminales en el Cono Sur.
Asimismo, las indagaciones policiales confirmaron que la estructura criminal de Trindade mantenía alianzas estratégicas con la red transnacional del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, a quien brindaba servicios logísticos de seguridad y cobertura para el traslado de grandes cargamentos de sustancias controladas. El comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Álvarez, destacó que la caída del capo representa un duro golpe a las redes internacionales de crimen organizado que operan en la frontera amazónica. Trindade se hallaba huido desde 2016, cuando protagonizó una fuga de una prisión en el estado de Bahía, tras ser arrestado previamente por las autoridades brasileñas.
El hallazgo y neutralización de Júnior Trindade reaviva la preocupación en la región sobre la penetración y consolidación de carteles brasileños como el PCC en territorio boliviano, utilizado cada vez más como refugio y plataforma logística de exportación de cocaína. Mientras el cabecilla permanece bajo estricta custodia policial en una clínica privada de Santa Cruz de la Sierra debatiéndose entre la vida y la muerte, las fiscalías de Bolivia y Brasil avanzan en la coordinación de procedimientos judiciales y el intercambio de inteligencia para desmantelar las ramificaciones patrimoniales y operativas que la red delictiva tejió durante sus años de impunidad.








