Lima, 27 de octubre.- La Liga Peruana de Vóley enfrenta su primera gran controversia de la temporada tras la alineación indebida de cuatro jugadoras extranjeras por parte del club Regatas Lima en su encuentro contra Alianza Lima. El incidente, ocurrido durante la segunda fecha del torneo en el Polideportivo Lucha Fuentes, ha encendido las alarmas en la disciplina y abierto un profundo debate sobre la rigurosidad y precisión del reglamento deportivo nacional.
La norma vigente del certamen establece de forma estricta un límite máximo de tres deportistas extranjeras en simultáneo sobre el campo de juego. Sin embargo, la falta de especificidad en las bases del torneo sobre el momento exacto en que se configura la infracción —si basta con la presencia física sobre el tabloncillo o si se requiere la reanudación formal del punto— ha generado posturas encontradas entre las dirigencias. Hasta el momento, Alianza Lima no ha confirmado si presentará un reclamo formal ante los órganos de justicia deportiva, ni se ha determinado si el club chorrillano recibirá alguna sanción disciplinaria.
Ante la incertidumbre reglamentaria, diversos dirigentes de la disciplina han alzado la voz exigiendo transparencia e intervenciones inmediatas. Luis Linares, presidente de Deportivo Géminis, sostuvo que bajo una aplicación literal y taxativa del reglamento la falta quedó consumada desde el instante en que la cuarta jugadora pisó el terreno. No obstante, reconoció que la ambigüedad del texto deja margen para argumentos interpretativos que sostienen que la jugada no llegó a reanudarse, lo cual vulnera la predictibilidad jurídica de la competencia.
En este contexto, Linares instó formalmente a la Federación Peruana de Vóley (FPV) a emitir una adenda o resolución aclaratoria con carácter de urgencia. A juicio del directivo, resulta oportuno que este vacío legal se haya manifestado en las jornadas iniciales del campeonato regular y no en instancias definitivas, como la fase de clasificación o los play-offs, donde un desacuerdo normativo de esta magnitud podría paralizar la definición del campeonato.
El episodio deja al descubierto la necesidad imperiosa de modernizar y clarificar las bases para evitar vacíos normativos ante situaciones imprevistas en la alta competencia. Las instituciones deportivas del país aguardan ahora un pronunciamiento oficial de la FPV, esperando una disposición definitiva a la que todos los clubes afiliados deban allanarse para garantizar el juego limpio y la estabilidad del torneo.








