Redacción, 24 de septiembre.- La alarma comenzó a sonar en la sala de máquinas. Después llegaron el humo, el fuego y los impactos. El ingeniero jefe Aman Ullah alcanzó a salir del interior del MV Cape Dao y a enviar a su familia imágenes de los daños antes de que los 28 tripulantes fueran evacuados.
En los videos, grabados el miércoles a bordo del granelero frente a las costas de Omán, se observa la magnitud de los destrozos: la sala de máquinas cubierta de humo, la cabina del ingeniero jefe devastada y restos esparcidos sobre la cubierta. El buque, que transportaba carbón, había sido alcanzado por al menos dos proyectiles.
“Mi padre estaba asustado”, contó este jueves su hijo mayor, Sakib Aman, desde Chittagong, Bangladesh. Según relató a Reuters, Ullah le envió un mensaje de voz después del ataque para contarle que un misil había impactado en la parte posterior del barco, donde se encontraba la sala de máquinas.
El ingeniero le dijo además que otro proyectil había alcanzado su propia zona de alojamiento. “Dos misiles atacaron”, explicó su hijo al reconstruir el relato de su padre.
Uno de los tripulantes murió en el ataque. El Ministerio de Exteriores de India confirmó el miércoles que la víctima era uno de los 20 ciudadanos indios que viajaban a bordo. Diecinueve fueron rescatados, mientras que los otros tripulantes también lograron abandonar el barco.
Según Sakib, el fallecido se encontraba en la sala de máquinas cuando se produjo el impacto y su cuerpo todavía no había sido recuperado. “Estaba en la sala de máquinas”, dijo el hijo del ingeniero, quien explicó que el fuego pudo haber destruido completamente los restos.
La Marina Real de Omán acudió en auxilio del buque y rescató a los supervivientes. Los tripulantes quedaron posteriormente bajo custodia de las autoridades omaníes mientras avanzaban las tareas relacionadas con el incidente.
Las nuevas imágenes y el testimonio de la familia también aportaron un dato hasta ahora desconocido sobre los días previos al ataque.
El MV Cape Dao había ingresado al área del estrecho de Ormuz entre cinco y seis días antes para transportar unas 170.000 toneladas de carbón hacia Khor Fakkan, en Emiratos Árabes Unidos. Durante ese trayecto, según el relato de Sakib basado en las comunicaciones con su padre, buques de la Marina estadounidense patrullaban la zona.
En medio de esa navegación, Ullah advirtió que un misil se aproximaba desde el lado iraní. Según le contó a su hijo, las fuerzas estadounidenses que escoltaban o patrullaban la zona lograron interceptarlo antes de que alcanzara al buque.








