Redacción, 8 de noviembre.- Mantener las canaletas libres de hojas y acumulaciones permite que el agua de lluvia se aleje de la vivienda. La limpieza desde el suelo reduce la exposición a caídas, siempre que la altura, tipo de obstrucción y entorno permitan trabajar con control.
La guía de Martha Stewart, sitio especializado en tareas domesticas, recoge las recomendaciones de Aleks Krylov y Todd Heffner, especialistas en techos. Ambos señalan que las herramientas extensibles sirven para retirar hojas y restos sueltos, pero no reemplazan la evaluación profesional ante daños, atascos compactos o riesgos eléctricos.
Las canaletas recogen la escorrentía del techo y los bajantes la conducen hasta el nivel del terreno. La Asociación Internacional de Inspectores Certificados de Viviendas (InterNACHI) advierte que un bajante bloqueado puede hacer que el agua rebalse y que su descarga debe alejarla de los cimientos.
La entidad aconseja revisar que los conductos estén despejados, firmemente conectados y orientados para evitar la saturación del suelo junto a la estructura.
Antes de comenzar, conviene observar desde el suelo si hay desbordes, canaletas vencidas, uniones con pérdidas o zonas que permanecen húmedas. Estas señales pueden indicar un problema que excede la limpieza básica.
Heffner indicó a Martha Stewart que una aspiradora para líquidos y sólidos con un accesorio curvo compatible puede recoger hojas secas y otros restos sin dispersarlos por el jardín. El equipo debe alcanzar la altura de la línea del techo y utilizarse por tramos cortos, para que quien lo manipule mantenga el control desde una superficie estable.
Antes de encenderla, es necesario verificar el estado de la manguera, filtro y indicaciones del fabricante, sobre todo si se prevé aspirar material húmedo. El especialista recomendó apagar el aparato antes de desatascar el tubo o vaciar el depósito. También aconsejó usar guantes y protección ocular, además de mantener alejados a niños y animales del área de trabajo.
Otra opción es una pértiga extensible con pala o cepillo para canaletas. Krylov explicó que el accesorio debe estar sujeto de forma segura y que la persona debe poder moverlo sin perder el equilibrio. El trabajo por sectores reduce el esfuerzo y facilita retirar las acumulaciones que estén al alcance.
El experto aconsejó levantar los residuos con la pala en vez de arrastrarlos hacia la salida. Empujar las hojas hacia el bajante puede agravar una obstrucción. Una cámara de inspección montada en una pértiga puede ayudar a comprobar, desde el suelo, si quedaron acumulaciones en sectores que no son visibles.
Después de retirar la mayor parte del material, puede emplearse una manguera con un accesorio curvo y chorro moderado para eliminar suciedad residual y confirmar que el agua circula. Heffner advirtió que la alta presión puede afectar los componentes de la canaleta o impulsar agua hacia lugares no deseados.








