Redacción, 8 de noviembre.- Atlético Mineiro descartó los vuelos chárter masivos hacia Barranquilla para la final de la Copa Sudamericana del 21 de noviembre, debido a que las cotizaciones para fletar aeronaves llegaron hasta USD 900.000. El club brasileño financiará el viaje de 60 integrantes de sus barras organizadas para asegurar la presencia de instrumentos de percusión en las tribunas.
Más de 8.000 entradas ya fueron vendidas para el sector exclusivo de la hinchada del equipo de Belo Horizonte. Ese grupo de aficionados se sumará a los seguidores que consigan llegar por sus propios medios a la capital del Atlántico.
La institución negoció con la Alcaldía de Belo Horizonte y varias compañías aéreas para abrir frecuencias comerciales adicionales o establecer rutas temporales. Las aerolíneas consultadas tampoco pudieron habilitar vuelos regulares por la complejidad logística, según informó Atlético Mineiro.
El club y el Instituto Galo recurrieron al apoyo económico del Club de los 113, patrocinadores y otros aliados para subsidiar el desplazamiento de 60 miembros de las barras organizadas. La operación tendrá una inversión aproximada de 300 millones de pesos.
Los aficionados seleccionados trasladarán los instrumentos para alentar al equipo durante los 90 minutos de la definición continental. La medida reemplaza el operativo de transporte a gran escala que la entidad intentó organizar para miles de seguidores.
Atlético Mineiro explicó que había buscado alternativas para permitir la llegada del mayor número posible de aficionados. Sin embargo, sostuvo que los precios recibidos para el alquiler de aeronaves hacían inviable una operación de esa dimensión: “El Club no escatimó esfuerzos para hacer viable una operación especial de transporte, pero se topó con costos extremadamente elevados”.
La cotización máxima equivalía a cerca de 2.600 millones de pesos colombianos. La falta de vuelos directos y la imposibilidad de sumar frecuencias regulares obligaron a limitar el respaldo del club a un grupo reducido de hinchas.
La decisión no modifica la presencia prevista de miles de seguidores brasileños en el estadio de Barranquilla, donde el sector reservado para el club ya superó los ocho mil boletos comercializados. Atlético Mineiro reconoció que muchos aficionados querían acompañar al plantel en otra final internacional, pero no podrán hacerlo por las restricciones económicas y de transporte.
Los que permanezcan en Brasil podrán seguir el partido desde una transmisión pública a las afueras de la Arena MRV, el estadio del equipo en Belo Horizonte. El club confirmó que instalará pantallas para reunir a su afición durante la final.
Barranquilla recibirá la final de la Copa Sudamericana el 21 de noviembre de 2026 en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, con capacidad para 65.000 espectadores, y apuesta a que la llegada de aficionados, delegaciones y turistas impulse el turismo, la hotelería, la gastronomía, el transporte, el comercio y los servicios locales.








