20.2 C
Toronto
miércoles, septiembre 9, 2026
- Publicidad -spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
Inicio AMERICA LATINA Guatemala se prepara para el impacto de un fenómeno de El Niño...

Guatemala se prepara para el impacto de un fenómeno de El Niño histórico que amenaza con agravar la inseguridad alimentaria, según estudio de la Universidad Rafael Landivar

0

Redacción, 8 de septiembre.- Guatemala, El Niño, 81%, muy fuerte y 3,2 millones de personas en riesgo de inseguridad alimentaria resumen el escenario que enfrenta el país ante un episodio cuyo pico se espera entre noviembre de 2026 y enero de 2027, y que podría ubicarse entre los más intensos desde que hay registros, en 1950.

Según el boletín técnico del Observatorio de Territorio y Clima de la Universidad Rafael Landívar, basado en el aviso de El Niño emitido el 11 de junio por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, la incógnita ya no es si ocurrirá el fenómeno, sino cuán grave será su punto máximo.

Para el tercer trimestre de este año, la Clasificación Integrada de Fases proyecta que 3,2 millones de personas, equivalentes al 17% de la población guatemalteca, vivirán en condición de inseguridad alimentaria aguda, frente a 2.5 millones en el trimestre anterior. En Alta Verapaz, más del 28% de la población estará en situación de crisis.

El boletín, elaborado por los investigadores Carlos Alberto Duarte, Pedro Pineda y Gustavo Estrada, plantea un escenario central con déficit de lluvias de hasta un tercio en algunas regiones, canículas prolongadas de hasta 40 días y anomalías de temperatura de entre 0,5 y 2°C (32,9 y 35,6 °F).

El documento señala que estas condiciones son consistentes con los episodios observados en 2014, 2015-2016, 2018 y 2023-2024.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación prevé que la canícula prolongada afecte cerca de 377,000 hectáreas de cultivos. De esa superficie, 150,802 hectáreas corresponden a maíz y frijol, los productos más sensibles a la sequía.

A esa estimación se suman 42,000 hectáreas de café, 32,000 de caña de azúcar, 16,700 de banano y 100,000 de pastos. El boletín distingue dos crisis simultáneas: la pérdida de granos básicos empobrece al productor de subsistencia y la caída de los cultivos de exportación destruye empleo asalariado rural.

El antecedente más cercano refuerza esa advertencia. En 2023 se perdieron 70,926 hectáreas de granos básicos y el 75.9% de esa superficie se perdió por sequía; además, el 96% de los productores agremiados a la Cámara del Agro anticipó pérdidas en café, palma, caña y banano.

Los autores sostienen que el fenómeno afecta al menos cuatro subsistemas que se retroalimentan: el sanitario, el social, el económico y el político. Tratar esos frentes como expedientes separados entre ministerios constituye, según el documento, “el primer error de diseño” en la respuesta institucional.

En salud, la escasez de agua empuja a las familias a almacenar el recurso en toneles y pilas, lo que favorece la reproducción de Aedes aegypti, transmisor del dengue. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, el riesgo sanitario para Centroamérica y el norte de Sudamérica es “muy alto”, con vigilancia prioritaria sobre dengue, chikunguña, zika, malaria, cólera y sarampión.

Publicidad