Redacción, 8 de septiembre.- Los trabajadores extranjeros se han convertido en el principal motor del crecimiento del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), hasta el punto de que el aumento de su afiliación no solo explica todo el crecimiento del sistema en los últimos cuatro años, sino que ha permitido compensar el retroceso registrado entre los trabajadores de nacionalidad española.
Entre julio de 2022 y julio de 2026, el número de autónomos extranjeros ha pasado de 399.890 a 532.356. Son 132.466 trabajadores más, un incremento del 33,1% en cuatro años. En el mismo periodo, el conjunto del RETA ha ganado 124.836 afiliados, al pasar de 3.337.846 a 3.462.682, según datos de un estudio de la organización de autónomos UPTA con datos de la Seguridad Social .
La evolución de los autónomos españoles ha seguido el camino contrario. Su afiliación ha descendido en 7.630 personas desde julio de 2022, al pasar de 2.937.956 a 2.930.326, lo que supone una caída del 0,3%. El resultado es un cambio progresivo en la composición del trabajo por cuenta propia: los extranjeros ya representan el 15,4% del RETA, frente al 12% que suponían hace cuatro años.
El dato revela hasta qué punto el avance de los trabajadores extranjeros resulta determinante para explicar la evolución del colectivo. Su incremento de 132.466 afiliados equivale al 106,1% del crecimiento neto registrado por el RETA entre julio de 2022 y julio de 2026. La cifra supera el 100% porque el aumento de los extranjeros no solo ha generado todo el crecimiento del sistema, sino que también ha compensado la pérdida de autónomos españoles, señalan los autores del estudio.
Dicho de otro modo, sin la incorporación de trabajadores extranjeros, el número total de autónomos en España habría caído durante este periodo. El saldo positivo del RETA se explica exclusivamente por la evolución de la afiliación extranjera, que ha permitido absorber el descenso de los trabajadores españoles.
Por nacionalidades, los autónomos procedentes de China ocupan el primer puesto entre los extranjeros en España, con 71.242 afiliados. Les siguen los rumanos, con 55.051; italianos, con 44.358; marroquíes, con 34.919, y los procedentes del Reino Unido, con 26.416. Colombia, con 24.000 trabajadores por cuenta propia, ocupa también una posición destacada, seguida de Alemania, Venezuela, Ucrania, Francia y Rusia.
La fotografía resulta especialmente significativa en el caso de algunas nacionalidades que han experimentado un fuerte crecimiento desde 2022. Colombia suma 13.269 autónomos más en cuatro años, mientras que Ucrania incorpora 11.358 y Rusia, 11.277. Son aumentos que reflejan tanto la llegada de nuevos trabajadores como la creciente implantación de emprendedores extranjeros en diferentes sectores de la economía española.
La distribución territorial tampoco es homogénea. Cataluña, Comunitat Valenciana, Comunidad de Madrid y Andalucía concentran cerca de siete de cada diez autónomos extranjeros afiliados al RETA. Se trata de territorios que combinan grandes áreas urbanas, una intensa actividad turística y una elevada concentración de servicios y actividades comerciales.
Por provincias, Barcelona y Madrid encabezan la afiliación de trabajadores extranjeros por cuenta propia, seguidas de Alicante, Valencia y Málaga. El peso de estas provincias refleja la concentración del emprendimiento extranjero en las principales áreas económicas y turísticas del país, aunque el fenómeno se extiende también a territorios donde el envejecimiento de los trabajadores por cuenta propia plantea un problema creciente de relevo generacional.
Por sectores, el comercio, la hostelería y la construcción reúnen buena parte de los autónomos extranjeros. Pero su actividad ya no se limita a estos ámbitos tradicionales. Su presencia está creciendo también en actividades profesionales, científicas y técnicas, transporte, actividades inmobiliarias y servicios relacionados con la información y las comunicaciones.








