Pekín, 5 agosto 2026.- Varias regiones del centro y sur de China activaron este miércoles la máxima alerta meteorológica por lluvias torrenciales, debido al aumento del riesgo de inundaciones, crecidas de ríos, deslizamientos de tierra y riadas de montaña.

Las autoridades elevaron la alerta a nivel rojo en la ciudad de Yichang, en la provincia central de Hubei, después de que algunas zonas registraran más de 65 milímetros de lluvia en una sola hora, según los servicios meteorológicos locales.

Los organismos de emergencia advirtieron de un riesgo «extremadamente alto» de desastres relacionados con las precipitaciones, especialmente en áreas montañosas donde las crecidas repentinas pueden provocar graves daños.

En el sur del país, la ciudad de Sanya, ubicada en la isla de Hainan, también declaró alerta roja después de que una zona cercana a un centro educativo acumulara 130,6 milímetros de lluvia en apenas tres horas.

Evacuaciones y suspensión de actividades

Los meteorólogos prevén que el sistema de tormentas continúe activo durante las próximas horas, con acumulaciones de entre 50 y 100 milímetros de lluvia en algunos sectores.

Ante esta situación, las autoridades recomendaron suspender clases en determinadas zonas y pidieron a la población extremar precauciones ante posibles desbordamientos de ríos y movimientos de tierra.

En la municipalidad de Chongqing, las precipitaciones registradas entre martes y miércoles provocaron el aumento del nivel de unos 50 ríos, afectando zonas bajas próximas a los cauces.

Algunas comunidades tuvieron que ser evacuadas de manera preventiva, aunque las autoridades aún no han informado sobre el número exacto de personas desplazadas ni sobre posibles víctimas.

Cientos de miles de evacuados por las lluvias

El nuevo episodio de lluvias llega después de que casi 400.000 personas fueran evacuadas en los últimos días en las provincias de Shaanxi y Sichuan, donde continúan activas las alertas por inundaciones y desastres geológicos.

China también sufrió en julio varios episodios extremos, entre ellos las inundaciones provocadas por el tifón Maysak en la región de Guangxi, que dejaron al menos 39 fallecidos, además de otros deslizamientos y riadas con decenas de muertos y desaparecidos.

El Gobierno chino anunció recientemente un plan para reforzar entre 2026 y 2030 la prevención de desastres geológicos, ante el incremento de fenómenos meteorológicos extremos asociados al cambio climático.

Las autoridades alertaron que las lluvias intensas están generando episodios más rápidos e impredecibles, incluso en zonas que tradicionalmente no eran consideradas de alto riesgo.

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