Montreal, 22 June.- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó este lunes desde Bürgenstock, en Suiza, que las negociaciones con Irán han registrado “muy buen progreso” y aseguró que el estratégico Estrecho de Ormuz permanece abierto, con un flujo normalizado de petróleo y gas en la región.
Vance sostuvo que durante el domingo se avanzó en la creación de una base sólida para un posible acuerdo final entre Washington y Teherán, en un contexto de mediación internacional en el que participan Pakistán y Catar. Según explicó, se ha planteado un marco de trabajo con un plazo de hasta 60 días para intentar cerrar una hoja de ruta definitiva hacia un acuerdo.
El vicepresidente estadounidense destacó además que los precios del petróleo y del gas han comenzado a estabilizarse, atribuyendo esta tendencia al restablecimiento del tránsito energético por el Estrecho de Ormuz. “Está abierto. Hemos visto millones de barriles de crudo y gas natural circulando nuevamente”, afirmó, subrayando que la situación energética internacional muestra signos de alivio tras semanas de tensión.
En paralelo, las partes mediadoras han confirmado la creación de un Comité de Alto Nivel encargado de supervisar políticamente el proceso de negociación entre Irán y Estados Unidos, con el objetivo de garantizar la continuidad del diálogo y gestionar posibles incidentes en la región, incluyendo eventuales tensiones con actores como Hezbolá o Israel.
Uno de los puntos centrales del proceso es el retorno de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica a territorio iraní. Vance aseguró que Teherán ha aceptado permitir nuevamente el acceso de estos inspectores, lo que consideró un avance significativo hacia la verificación del cumplimiento de un eventual acuerdo nuclear.
Según explicó, el regreso de los inspectores permitiría supervisar instalaciones sensibles y esclarecer el estado del material nuclear almacenado en el país, en un contexto en el que la comunidad internacional ha expresado preocupación por el programa atómico iraní tras recientes ataques contra infraestructuras estratégicas.
La delegación iraní abandonó Suiza rumbo a Teherán tras una jornada intensa de negociaciones, mientras los equipos técnicos de ambas partes continuarán trabajando durante la semana en la definición de los mecanismos de implementación del posible entendimiento.
El proceso diplomático sigue abierto, aunque marcado por la cautela, en una región donde cualquier avance o ruptura podría tener un impacto directo en la estabilidad energética y geopolítica global.








