Nueva York (EE.UU.), 18 de junio de 2026.- La ciudad de Nueva York ha salido a las calles este jueves para celebrar a los New York Knicks con un multitudinario desfile de confeti tras conquistar el campeonato de la NBA, rompiendo una sequía de 53 años sin título.
Miles de aficionados abarrotaron el bajo Manhattan desde primeras horas de la mañana, ocupando cada punto de la ruta prevista mucho antes del inicio del evento. Según la policía de la ciudad, todas las zonas del recorrido estaban ya colapsadas con horas de antelación, mientras grupos de seguidores seguían llegando en el metro y a pie para intentar ver de cerca a los campeones.
El triunfo de los Knicks ha desatado una ola de euforia en la ciudad, con seguidores que han viajado desde otros estados e incluso han renunciado a eventos personales para no perderse la celebración. Uno de ellos, Terrell Emerson, viajó desde Maryland con su hija Madison, quien incluso se saltó su graduación escolar para asistir al desfile.
“Han pasado 53 años —era una decisión obvia”, explicó Emerson.
El recorrido del desfile comenzó cerca de Battery Park y avanzó por Broadway, la emblemática avenida del bajo Manhattan conocida como el “Cañón de los Héroes”, hasta el Ayuntamiento, donde los jugadores recibirán las tradicionales llaves de la ciudad.
El evento cuenta con la presencia de figuras históricas del club como Walt “Clyde” Frazier y Patrick Ewing, además de actuaciones musicales de artistas como Alicia Keys, en una jornada que busca rendir homenaje a una de las franquicias más emblemáticas del baloncesto estadounidense.
El alcalde Zohran Mamdani destacó el carácter histórico de la celebración, subrayando que la ciudad “está haciendo historia” con un desfile que recupera una tradición emblemática de Nueva York, que no organizaba uno de este tipo para los Knicks desde sus títulos de los años 70.
La policía ha desplegado cerca de 10.000 agentes para garantizar la seguridad del evento, mientras los servicios de limpieza han movilizado a cientos de trabajadores ante la previsión de grandes cantidades de residuos tras la celebración.
El desfile de los Knicks se convierte así en el número 210 de este tipo en la historia de la ciudad, consolidando una de las celebraciones deportivas más multitudinarias de los últimos años en Estados Unidos.








