Barcelona, 30 mayo.- Las formaciones Sumar, Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid han advertido este sábado al PSOE de que la “operación de derribo” impulsada por la derecha no puede utilizarse como excusa para evitar explicaciones sobre los casos de presunta corrupción que afectan al partido socialista, al tiempo que se han reivindicado como una alternativa “limpia” dentro del bloque progresista.

El posicionamiento conjunto se ha escenificado en un acto celebrado en Barcelona, con la participación de los ministros Ernest Urtasun, Mónica García y Pablo Bustinduy, junto al coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, y la coordinadora de Sumar, Lara Hernández. El encuentro ha contado además con la presencia de figuras como Ada Colau, Jaume Asens y la líder de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach.

Durante el evento, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha calificado de “graves” las recientes informaciones judiciales y ha cuestionado la idea de que la corrupción “cero” no exista, exigiendo al PSOE asumir responsabilidades políticas para no convertirse en un “lastre” para la mayoría progresista.

En la misma línea, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha subrayado que los comportamientos corruptos son “absolutamente inadmisibles” y ha rechazado cualquier disyuntiva entre combatir supuestas campañas de deslegitimación política o perseguir delitos, “se llamen como se llamen los implicados”. García ha defendido que su espacio político actuará “contra las cloacas y contra los corruptos” sin concesiones.

Por su parte, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha sostenido que los escándalos de corrupción buscan desmovilizar al electorado y ha llamado a responder con “ejemplaridad” y defensa del mandato democrático, evitando la resignación ciudadana.

Uno de los mensajes más contundentes ha llegado también desde Más Madrid, donde Mónica García ha reivindicado la “impolutez” de sus organizaciones frente a lo que ha descrito como estructuras tradicionales vinculadas a intereses económicos, asegurando que su formación no responde a “lobbies ni al IBEX 35”.

El bloque progresista ha aprovechado el acto para marcar distancias tanto con el PSOE como con la oposición de derechas. Urtasun ha rechazado que PP y Vox puedan dar lecciones de transparencia y ha acusado al Partido Popular de arrastrar un historial de corrupción, en referencia a casos como la trama Gürtel, al tiempo que ha criticado su rechazo a iniciativas anticorrupción.

El encuentro evidencia las tensiones internas dentro del espacio progresista en un momento político marcado por la presión judicial y mediática sobre el PSOE, y por el reposicionamiento de sus socios de gobierno de cara a futuros equilibrios parlamentarios.

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