Miami, 18 Marzo.- La selección de Venezuela se proclamó campeona del Clásico Mundial de Béisbol por primera vez en su historia tras derrotar 3-2 a Estados Unidos en una final dramática decidida en la novena entrada.
El héroe de la noche fue Eugenio Suárez, quien conectó un doble decisivo que rompió el empate y desató la euforia tanto en el estadio como en todo el país sudamericano. “Nadie creía en Venezuela, pero ahora somos campeones”, afirmó el jugador tras el partido.
El encuentro tuvo un cierre de alta tensión cuando Bryce Harper empató el juego con un jonrón de dos carreras en la octava entrada. Sin embargo, Venezuela respondió en la novena con la conexión clave de Suárez, mientras el cerrador Daniel Palencia selló la victoria con una actuación perfecta desde el montículo.
El capitán Salvador Pérez destacó el valor emocional del triunfo: “Cuando luchas por tu país, eso va más allá de cualquier campeonato”, dijo, subrayando el orgullo nacional que representa el título.
La victoria desató celebraciones masivas en Caracas y otras ciudades, donde miles de aficionados salieron a las calles a cantar el himno nacional. La dirigente venezolana Delcy Rodríguez incluso decretó un “Día de Júbilo Nacional”.
Figuras como Ronald Acuña Jr. también resaltaron la importancia del logro: “Mi país necesitaba este campeonato. Solo quería hacer sentir orgullosa a mi gente”, expresó.
En lo deportivo, Venezuela tomó ventaja con un juego sólido desde el inicio, apoyado en el pitcheo de Eduardo Rodríguez y un bullpen dominante que limitó a la potente ofensiva estadounidense.
Por su parte, Estados Unidos —con estrellas como Aaron Judge— volvió a quedarse a las puertas del título, sumando su segunda final consecutiva sin coronarse.
El antesalista Maikel García fue elegido Jugador Más Valioso del torneo, consolidando el dominio venezolano en una competición donde el equipo destacó por su cohesión y rendimiento colectivo.
Este histórico triunfo convierte a Venezuela en la segunda nación latinoamericana en ganar el torneo, después de República Dominicana en 2013, y marca un antes y un después en el béisbol internacional, consolidando al país como una potencia emergente en este deporte.







