Bogotá, 17 Marzo.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció un posible bombardeo en la frontera con Ecuador tras el hallazgo de un artefacto explosivo y varios estallidos en la zona limítrofe, y solicitó la intervención del mandatario estadounidense Donald Trump para evitar una escalada del conflicto.
Durante un Consejo de Ministros, Petro afirmó que las primeras hipótesis de la investigación apuntan a un posible origen externo de los hechos, descartando inicialmente la participación de grupos armados ilegales. “Ratificando un poco mi sospecha… de que están bombardeándonos desde el Ecuador y no son los grupos armados”, declaró el mandatario.
El presidente explicó que el artefacto encontrado habría sido lanzado desde una aeronave, lo que refuerza la línea de investigación sobre un posible ataque transfronterizo. Además, confirmó que se han registrado varios estallidos en la zona, actualmente bajo verificación por parte de las autoridades.
En este contexto, Petro reveló que contactó directamente con Donald Trump para solicitar su mediación diplomática. “Le pedí a Trump: actúe, llame al presidente de Ecuador, porque nosotros no queremos ir a una guerra”, afirmó, subrayando que el objetivo del Gobierno colombiano es evitar una confrontación militar.
El mandatario también insistió en la necesidad de respetar la soberanía nacional, mientras avanzan las investigaciones técnicas para determinar el origen del explosivo y las circunstancias en las que fue hallado. Según indicó, el dispositivo podría incluso encontrarse activo, lo que mantiene en alerta a las autoridades en la zona fronteriza.
Hasta el momento, el Gobierno de Ecuador no ha emitido una respuesta oficial frente a las acusaciones, lo que añade incertidumbre a una situación ya marcada por tensiones diplomáticas y comerciales entre ambos países.
Las declaraciones de Petro se producen en un contexto de creciente fricción bilateral, agravado por medidas arancelarias que han impactado el comercio entre Colombia y Ecuador, estimado en unos 2.800 millones de dólares anuales. Estas restricciones han afectado el transporte de mercancías, encarecido productos y generado riesgos para el empleo en la región fronteriza.
Analistas advierten que la combinación de tensiones comerciales, seguridad fronteriza y acusaciones militares podría derivar en una crisis mayor si no se canaliza a través de mecanismos diplomáticos. Además, el endurecimiento de controles ha coincidido con un aumento del contrabando y otras actividades ilegales en la zona.
En este escenario, la solicitud de mediación internacional por parte de Colombia busca frenar una posible escalada y abrir un canal de diálogo que permita esclarecer los hechos y evitar un deterioro aún mayor en las relaciones entre ambos países.








