Ottawa, 2 mar. 2026 — El gobierno de Canadá informó este lunes que más de 85.000 canadienses y residentes permanentes se encuentran en países de Oriente Medio, incluidos casi 3.000 en Irán, y anunció el despliegue de apoyo consular adicional para garantizar su seguridad ante la creciente tensión regional provocada por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.

Según estimaciones de Asuntos Globales de Canadá, los ciudadanos canadienses se encuentran distribuidos en quince países de la región, destacando las mayores concentraciones en Líbano (23.165), Emiratos Árabes Unidos (23.064) y Arabia Saudita (10.948). Otros países con presencia significativa de canadienses son Catar, Israel, Jordania, Egipto, Kuwait, Siria, Irak, Baréin, Omán, Palestina, y Yemen. Estas cifras son aproximadas, dado que el registro de ciudadanos canadienses en el exterior es voluntario y puede incluir personas que ya han regresado al país.

La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, expresó su profunda preocupación por la escalada de violencia y condenó los ataques a la infraestructura civil, instando a todas las partes a priorizar la protección de los civiles y a retomar la vía diplomática para evitar una crisis mayor. Anand subrayó que Canadá no participa ni tiene intención de participar en las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, pero mantiene una vigilancia estrecha de los acontecimientos y ha reforzado su presencia consular en varios países estratégicos, incluidos Armenia, Azerbaiyán, Israel, Jordania, Turkmenistán y Turquía.

El gobierno canadiense ha habilitado canales de contacto de emergencia para sus ciudadanos en la región. Los canadienses pueden comunicarse con el Centro de Vigilancia y Respuesta a Emergencias las 24 horas del día a través del teléfono +1 613 996-8885 o el correo electrónico me-mo.sos@international.gc.ca. Además, se recordó la importancia del servicio de Registro de Canadienses en el Extranjero, que permite recibir información actualizada sobre la situación de seguridad y medidas de protección.

En el sur del Líbano, por ejemplo, la presencia de más de 23.000 ciudadanos canadienses ha generado congestión en carreteras y dificultades logísticas, ya que muchos civiles intentan abandonar zonas de alto riesgo. Las autoridades canadienses han intensificado su monitoreo en esta y otras áreas vulnerables, coordinando con gobiernos aliados para facilitar evacuaciones o asistencia en caso de emergencia.

El gobierno de Canadá considera que los ataques de Irán representan una grave amenaza a la estabilidad regional y enfatiza que cualquier escalada que ponga en riesgo a los civiles o la infraestructura civil es inaceptable. Ottawa mantiene contacto constante con líderes y autoridades diplomáticas de países de la región, incluyendo Kuwait, Israel, Azerbaiyán, Armenia, Jordania, Reino Unido y Qatar, para coordinar acciones de protección y seguimiento.

En sus declaraciones, Anand instó a todas las partes a respetar el derecho internacional y buscar soluciones diplomáticas, recordando que la seguridad de los civiles y la infraestructura crítica debe ser la prioridad absoluta. Canadá también reafirmó su compromiso con la cooperación internacional y con la búsqueda de mecanismos que permitan reducir la tensión y evitar la expansión del conflicto en Oriente Medio.

El despliegue de apoyo consular adicional y la constante vigilancia reflejan el compromiso de Ottawa con la protección de sus ciudadanos en contextos de riesgo, así como su papel activo en la promoción de la paz y la estabilidad internacional en una región marcada por la incertidumbre y la violencia creciente.

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