París, 27 feb.- El líder de la izquierda radical francesa, Jean-Luc Mélenchon, se encuentra nuevamente en el centro de la polémica tras ser acusado de antisemitismo por comentarios realizados durante un mitin político en Lyon, en los que se burló de la pronunciación del apellido del delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Mélenchon, de 74 años, líder del partido La Francia Insumisa (LFI), ha sido objeto de acusaciones de antisemitismo desde 2023, tras el ataque del movimiento islamista palestino Hamás en suelo israelí, acusaciones que siempre ha rechazado.
El incidente en Lyon
Durante un mitin en la ciudad de Lyon con motivo de las elecciones municipales, Mélenchon ironizó sobre cómo se pronuncia el apellido de Epstein en Francia, diciendo:
«Quería decir ‘Epstin’, perdón. Parece más ruso ‘Epstin’. Ahora ustedes dirán ‘Epstin’ en lugar de ‘Epstein’, Frankestin en lugar de Frankestein», palabras que generaron risas entre los asistentes.
El gesto fue interpretado por varios sectores políticos como un comentario con “tintes antisemitas”, en palabras del líder ultraderechista Jordan Bardella.
Yonathan Arfi, presidente del Consejo Representativo de las Instituciones Judías en Francia, trató de relativizar el asunto, explicando que “un alumno de secundaria sabe que en inglés ‘Epstein’ se pronuncia ‘Epstin’. Ver en esta pronunciación una manipulación es un delirio complotista”.
Reacciones políticas
La declaración provocó críticas generalizadas. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó los comentarios de “palabras abyectas”, mientras que antiguos aliados de LFI en la coalición de izquierdas Nuevo Frente Popular también los condenaron.
El líder socialista Olivier Faure escribió en X que:
«Es antifascista quien combate el fascismo, no quien reutiliza sus resortes más peligrosos».
Defensa de Mélenchon
Frente a la controversia, Mélenchon negó cualquier intención antisemita, aclarando que su comentario buscaba ironizar sobre la voluntad de “rusificar” el apellido de Epstein.
Manuel Bompard, mano derecha de Mélenchon y dirigente de LFI, defendió al líder y al movimiento, señalando que los miembros del partido fueron los primeros en denunciar la instrumentalización antisemita del caso Epstein y denunciando “una cábala” política en su contra.
La polémica vuelve a colocar a Jean-Luc Mélenchon bajo la lupa de la opinión pública y la prensa francesa, en un contexto electoral marcado por la sensibilidad ante cualquier comentario con posibles connotaciones discriminatorias o antisemitismo.








