Buenos Aires, 25 Mayo.- A pocas semanas del inicio de la Copa Mundial 2026, el seleccionador argentino Lionel Scaloni afronta el mayor desafío de su carrera: defender el título conquistado por Argentina en Qatar 2022 y mantener a la Albiceleste en la cima del fútbol mundial.
La imagen de Scaloni inmóvil junto al campo de juego tras el penal decisivo de Gonzalo Montiel en la final contra Francia continúa siendo una de las postales más recordadas de la histórica consagración argentina. Mientras millones celebraban el tercer campeonato mundial de la selección, el técnico permanecía sereno, casi incrédulo, hasta quebrarse emocionalmente cuando uno de sus jugadores le recordó: “Somos campeones del mundo”.
La calma se ha convertido en una de las principales características del entrenador nacido en Pujato, provincia de Santa Fe, quien pasó de ser un técnico interino cuestionado a liderar una de las etapas más exitosas en la historia reciente del fútbol argentino.
Scaloni, de 48 años, nunca perdió la compostura ni en los momentos más críticos: ni tras las duras críticas por asumir sin experiencia previa, ni durante la dramática final ante Francia marcada por los goles de Kylian Mbappé, ni ahora frente a la presión de revalidar el campeonato.
Quienes lo conocen aseguran que gran parte de su equilibrio emocional proviene del ciclismo, actividad a la que se dedica diariamente desde su retiro como futbolista profesional. Según ha contado en varias entrevistas, fue el extenista español Carlos Moyá quien le recomendó practicar este deporte como una forma de despejar la mente y controlar el estrés.
“Arriba de la bicicleta podés pensar en tu equipo, en el rival y en cómo preparar un partido. A mí me ayuda muchísimo”, ha explicado el entrenador argentino.
Con el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá a punto de comenzar, Scaloni se convertirá en el tercer técnico en dirigir a Argentina en dos Copas del Mundo consecutivas, después de César Luis Menotti y Carlos Bilardo, ambos campeones mundiales.
Sin embargo, el entrenador evita cualquier comparación con las leyendas del fútbol argentino y recuerda constantemente que llegó a la selección sin experiencia previa en clubes profesionales.
Cuando asumió de manera interina en 2018, tras el fracaso en el Mundial de Rusia, pocos confiaban en él. Incluso Diego Maradona llegó a afirmar en ese momento: “Scaloni no puede dirigir ni el tráfico”.
Contra todos los pronósticos, el técnico condujo a Argentina a conquistar la Copa América 2021, la Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022 y nuevamente la Copa América 2024.
Durante el Mundial de Qatar, Scaloni logró reconstruir al equipo tras la sorpresiva derrota inicial frente a Arabia Saudita, apostando por futbolistas jóvenes como Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Julián Álvarez, además de liberar la mejor versión de Lionel Messi en una Copa del Mundo.
Ahora, el desafío será aún mayor. Messi llegará al torneo con 38 años y el técnico deberá gestionar el recambio generacional mientras lidia con las tensiones internas en la Asociación del Fútbol Argentino y las críticas por la organización de amistosos frente a selecciones de menor nivel competitivo.
Pese a ello, Argentina llega como una de las grandes favoritas. La Albiceleste terminó primera en las eliminatorias sudamericanas y mantiene gran parte de la base campeona del mundo.
“Argentina ha logrado lo más difícil: convertirse en un verdadero equipo”, destacó recientemente Jorge Valdano.
Scaloni ya dejó claro a sus jugadores que el pasado no garantiza nada y que nadie tiene el puesto asegurado por haber sido campeón del mundo.
“No hay tiempo para relajarse con esta camiseta”, afirmó el técnico a finales de 2025.
Argentina debutará el próximo 16 de junio frente a Argelia por el Grupo J, antes de enfrentar a Austria y Jordania en la fase de grupos.
Mientras el país sueña con repetir la gloria de Qatar, Scaloni mantiene intacta la serenidad que lo llevó a conquistar el mundo y ahora busca entrar definitivamente en la historia grande del fútbol argentino.







