Montreal, 23 feb.- Un estudio de la Universidad Concordia reveló que aproximadamente el 20 % de los habitantes de Montreal no tiene acceso a una tienda de comestibles de calidad a menos de 10 minutos a pie de su hogar, una situación que afecta especialmente a adultos mayores y personas con movilidad limitada.
La investigación, liderada por la estudiante de doctorado Sepideh Khorramisarvestani, del Departamento de Geografía, Planificación y Medio Ambiente, se centró en el concepto de planificación de barrios, definido como la estrategia urbana que busca ubicar servicios esenciales, lugares de trabajo y zonas residenciales a distancias accesibles mediante medios no motorizados, como caminar o andar en bicicleta.
Para evaluar el acceso a alimentos saludables, los investigadores analizaron tres escenarios de movilidad: caminar, bicicleta y la combinación de transporte activo con transporte público. Este enfoque permitió examinar cómo los distintos modos de transporte afectan la disponibilidad de supermercados y la sostenibilidad urbana, incluyendo la reducción de emisiones de CO₂.
El estudio consideró factores realistas, como desplazamientos hacia paradas de tránsito, tiempos de espera y transbordos. Los investigadores analizaron el acceso a más de 900 supermercados utilizando los centroides de cada manzana de Montreal, determinando tiempos y distancias de viaje para los residentes.
Hallazgos principales
- El 20 % de la población no tiene un supermercado accesible a 10 minutos a pie o en bicicleta.
- Aproximadamente la mitad de los residentes carece de acceso adecuado, considerando tanto la cantidad como la diversidad de opciones disponibles.
- Las zonas más afectadas incluyen Montreal-Norte y ciertos suburbios.
- Los carriles para bicicletas mejoran la accesibilidad, reduciendo desigualdades entre barrios.
- La combinación de modos activos con transporte público es el método más eficaz para garantizar el acceso a alimentos saludables.
Propuestas y soluciones
Khorramisarvestani sugirió varias medidas de planificación urbana:
- Instalar infraestructura para bicicletas cerca de supermercados.
- Integrar transporte público con rutas de acceso a tiendas.
- Incorporar facilidades para transportar compras, como estantes para bolsas de compras en zonas de tránsito activo.
Estas estrategias permitirían mejorar significativamente el acceso a alimentos de calidad en toda la ciudad, facilitando que los residentes puedan comprar productos básicos de camino a casa o al trabajo.
La investigadora también afirmó que el marco del estudio podría aplicarse a otras ciudades canadienses y localidades más pequeñas, aunque reconoció que muchas están diseñadas en torno a los automóviles, lo que limita la accesibilidad.
Tras seis meses de trabajo en este estudio, Khorramisarvestani planea continuar investigando la distribución espacial de empresas y su impacto emocional en los habitantes de Montreal, buscando optimizar la planificación urbana y comercial.








