Lima, 22 ene.- El presidente interino de Perú, José Jerí, se encuentra en el centro de una crisis política tras admitir que sostuvo reuniones no registradas con empresarios chinos que, según él, insistían en que viaje a China. Las revelaciones han generado pedidos de vacancia y la apertura de una investigación preliminar por presunto tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses.
Jerí afirmó ante la comisión de fiscalización del Parlamento peruano que no realizó “nada ilícito” en estos encuentros y acusó a sus detractores de un “ánimo desestabilizador” con miras a intervenir en las elecciones generales del 12 de abril.
El mandatario reveló que se reunió en cuatro ocasiones con el empresario Yang Zhihua, de 53 años, propietario de un restaurante de comida china y de una tienda mayorista. Tres de estos encuentros se realizaron en un restaurante, y uno en la tienda, donde buscaba alimentos y caramelos. La visita del 26 de diciembre, con Jerí cubriendo su cabeza con una capucha y portando un bolso, despertó sospechas de la oposición sobre posibles actos irregulares.
Otro empresario chino, Ji Wu Xiaodong, ingresó tres veces al Palacio de Gobierno pese a tener arresto domiciliario y estar investigado por vinculación a una organización criminal dedicada al tráfico de madera en la Amazonía. Jerí aseguró que no conocía los antecedentes de Ji Wu y que éste no realizó pedidos al presidente, aunque figura como traductor oficial de chino a español.
Según Jerí, las reuniones tenían relación con la organización del Día de la Confraternidad Peruano–China, que se celebrará el 1 de febrero, y que los empresarios insistían en que viaje a China, ofrecimiento que el presidente rechazó por “temas de agenda”.
Las declaraciones del mandatario han generado desconfianza entre legisladores. El congresista Segundo Montalvo, de Perú Libre, afirmó que “lo que ha manifestado el presidente Jerí no lo cree ni un niño”. Tres grupos de congresistas presentaron pedidos de vacancia ante el Parlamento, que podría sesionar de manera extraordinaria si se reúnen 43 firmas o si el presidente del Legislativo, Fernando Rospigliosi, decide convocar una sesión.
La situación ocurre en un contexto de alta inestabilidad política en Perú, que ha tenido siete presidentes desde 2016 y se prepara para elecciones generales, mientras enfrenta el descontento ciudadano por el aumento de la criminalidad. La Fiscalía General ha iniciado una investigación preliminar contra Jerí por presunto tráfico de influencias y posibles irregularidades en la coordinación de actividades con los empresarios chinos.








