Washington, 12 ene.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que su administración impondrá un arancel del 25% a cualquier país que “haga negocios” con Irán, en una nueva advertencia que refuerza la línea dura de Washington frente a Teherán.

El anuncio fue realizado durante la noche y se enmarca en la estrategia de presión económica que la Casa Blanca mantiene sobre el régimen iraní, en un contexto de creciente tensión regional y de protestas internas en la República Islámica. Trump no precisó qué sectores se verían afectados de forma inmediata ni cuándo entrarían en vigor las sanciones arancelarias.

La medida busca aislar económicamente a Irán y disuadir a terceros países de mantener relaciones comerciales con Teherán, especialmente en áreas consideradas estratégicas como la energía, las finanzas y la industria pesada. Según el mandatario, cualquier nación que continúe comerciando con Irán deberá asumir “consecuencias económicas directas” por parte de Estados Unidos.

Este endurecimiento del discurso se produce mientras Washington evalúa nuevas acciones frente al régimen iraní, tanto en el plano económico como diplomático, y refuerza su mensaje de que no tolerará apoyos externos a un gobierno al que acusa de represión interna y desestabilización regional.

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