Santiago, 5 ene.- El Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) proclamó este lunes al ultraderechista José Antonio Kast como presidente electo de Chile, tras imponerse con 58,17% de los votos en la segunda vuelta electoral del pasado diciembre frente a Jeannette Jara, candidata oficialista de izquierda, quien obtuvo 41,83%.
Kast, líder del Partido Republicano, recibió el acta de proclamación durante un acto en la sede del Tricel en Santiago, al que asistieron representantes de todos los partidos políticos, con excepción de los líderes del Partido Comunista. Los magistrados confirmaron que el proceso electoral fue “válido y ajustado a derecho”, poniendo fin al ciclo electoral iniciado el año pasado.
El ultraconservador de 59 años asumirá la presidencia el próximo 11 de marzo, cuando recibirá la banda presidencial del saliente mandatario Gabriel Boric, tras su tercer intento por ocupar el sillón presidencial. Kast centró su campaña en mano dura contra el crimen organizado y el control de la inmigración irregular, consolidando el giro más pronunciado a la derecha en Chile desde el regreso de la democracia en 1990.
Contexto regional e internacional
La elección de Kast lo perfila como un aliado clave del presidente estadounidense Donald Trump, en un momento en que Estados Unidos busca intensificar su influencia en América Latina. Tras la proclamación, Kast respaldó públicamente el operativo estadounidense contra Nicolás Maduro y su captura en Venezuela, aunque evitó profundizar en los detalles del operativo y remarcó que la situación en el país caribeño deberá resolverse por “los venezolanos y por los organismos internacionales”.
El presidente electo subrayó su compromiso de gobernar de forma armoniosa y con respeto a las demandas de la ciudadanía: “Esperamos que, teniendo diferencias, podamos avanzar en aquellas urgencias sociales que nos convocan a todos”.
Por su parte, la administración de Boric criticó duramente las acciones de Estados Unidos, señalando que la captura de Maduro “sienta un precedente extremadamente peligroso para la estabilidad regional y global”.
Con su llegada al poder, Kast consolida la tendencia global de ascenso de gobiernos de derecha que promueven el orden público, el control fronterizo y políticas de seguridad más estrictas en la región.




