Miami, 28 dic.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este domingo que sostuvo una conversación telefónica con el mandatario ruso, Vladimir Putin, apenas horas antes de recibir en Mar-a-Lago a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelensky, en un encuentro destinado a avanzar en un posible acuerdo que ponga fin a la guerra iniciada por la invasión rusa.
Trump calificó la llamada con Putin como “buena y muy productiva” y destacó que se enmarca dentro de los esfuerzos diplomáticos previos a la reunión con Zelensky, que se celebrará en el comedor principal de su residencia privada y contará con presencia de medios de comunicación. En su red social Truth Social, el mandatario escribió: “Acabo de tener una buena y muy productiva conversación telefónica con el presidente Putin de Rusia antes de mi reunión de hoy, a la 1:00 p. m., con el presidente Zelensky de Ucrania”.
El diálogo se produce en un momento delicado del conflicto. Durante los días previos, Rusia intensificó sus ataques en diversas regiones de Ucrania, incluyendo la capital Kiev y el este del país. En Sloviansk, bombas aéreas guiadas impactaron viviendas civiles, dejando un fallecido y varios heridos. Además, un ataque combinado con misiles balísticos y drones sobre Kiev causó al menos una víctima mortal y decenas de heridos el sábado.
El objetivo del encuentro entre Trump y Zelensky es cerrar los términos de un acuerdo de paz que ha sido negociado durante semanas. El mandatario ucraniano llegó a Miami por la mañana y adelantó que se abordarán garantías de seguridad, acuerdos económicos y temas territoriales, que siguen siendo el principal punto de fricción con Moscú.
Las negociaciones se producen tras meses de contactos entre los equipos estadounidenses, ucranianos y aliados europeos. Zelensky indicó recientemente que el borrador del plan de paz incluye cerca de 20 puntos y se encuentra “cerca de completarse”. Estados Unidos habría ofrecido a Ucrania garantías de seguridad comparables a las de la OTAN, una propuesta clave ante la negativa rusa a una eventual adhesión ucraniana a la alianza militar.
Durante su estancia en EE.UU., Zelensky mantuvo también conversaciones con otros líderes internacionales. El domingo habló con el primer ministro británico, Keir Starmer, sobre la situación en el frente y el impacto de los recientes ataques rusos. En días anteriores, conversó con el primer ministro canadiense, Mark Carney, quien anunció nueva ayuda económica para la reconstrucción de Ucrania y destacó que la presión internacional sobre Rusia es esencial para lograr la paz.
Por su parte, el Kremlin confirmó los contactos con Washington y el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, aseguró que ambas partes acordaron continuar el diálogo. No obstante, Moscú mantiene exigencias que Kiev rechaza, como el reconocimiento de territorios ocupados —incluida la península de Crimea, anexada en 2014— y la renuncia de Ucrania a integrarse en la OTAN. Rusia también se opone al despliegue de fuerzas aliadas en suelo ucraniano, considerándolas posibles objetivos legítimos.
Trump ha reconocido públicamente la complejidad de poner fin al conflicto, en contraste con sus promesas de campaña sobre una resolución rápida. Desde su regreso a la Casa Blanca, ha ejercido presión sobre Kiev y Moscú para frenar los combates y avanzar hacia un alto el fuego, proponiendo que la guerra se detenga en las líneas actuales del frente, idea que genera resistencia en Ucrania.
Zelensky reiteró que Ucrania está dispuesta a negociar, pero subrayó que necesita respaldo internacional para hacerlo desde una posición de fuerza. “Queremos paz, y Rusia demuestra un deseo de continuar la guerra”, afirmó.




