Montreal, 13 dic.— El gobierno federal de Canadá confirmó que el primer tramo del ambicioso proyecto de tren de alta velocidad conectará Montreal y Ottawa, una fase piloto destinada a probar la viabilidad de una red ferroviaria de casi 1.000 kilómetros que transformaría el transporte en la región más poblada del país.
El ministro de Transporte, Steven MacKinnon, afirmó este viernes que el corredor entre Ontario y Quebec es el paso inicial “lógico” de un proyecto que permitiría trenes capaces de alcanzar velocidades de hasta 300 kilómetros por hora, conectando eventualmente Toronto con la ciudad de Quebec. La construcción está prevista para comenzar en 2029.
“Este segmento representa una oportunidad única para conectar dos provincias y generar beneficios inmediatos para los viajeros, las comunidades y la economía”, declaró MacKinnon a la prensa en Gatineau, Quebec.

Un viaje más rápido entre las principales ciudades
El proyecto fue anunciado inicialmente en febrero por el entonces primer ministro Justin Trudeau. De completarse, permitiría viajar de Toronto a Montreal en menos de tres horas por vías exclusivas, mientras que el trayecto entre Ottawa y Montreal se reduciría a menos de una hora.
En septiembre, el actual primer ministro Mark Carney anunció que la nueva Oficina de Proyectos Mayores acelerará los procesos de ingeniería y regulación para iniciar las obras en un plazo de cuatro años.
MacKinnon explicó que el tramo de aproximadamente 200 kilómetros entre Montreal y Ottawa es “relativamente corto y recto”, lo que facilitará el desarrollo técnico y operativo del resto del proyecto. La línea incluirá una parada en Laval, al norte de la isla de Montreal.
Consulta pública y expansión futura
El trazado definitivo aún no ha sido determinado. Alto, la corporación pública responsable del proyecto —anteriormente conocida como VIA HFR—, lanzará en enero una consulta pública de tres meses.
La red ferroviaria se extenderá posteriormente al oeste hasta Toronto, pasando por Peterborough (Ontario), y al este hasta la ciudad de Quebec, vía Trois-Rivières (Quebec). El director ejecutivo de Alto, Martin Imbleau, aseguró que los trabajos en estos tramos avanzarán de manera paralela durante la construcción del primer segmento.
“Estamos ante una inversión generacional que marcará la economía canadiense durante décadas”, afirmó MacKinnon, citando estimaciones oficiales que proyectan la creación de más de 50.000 empleos y un aporte de hasta 35.000 millones de dólares al PIB durante la fase de construcción.
Costos, críticas y respaldo ciudadano
Alto estima que el costo total del proyecto oscilará entre 60.000 y 90.000 millones de dólares, aunque Imbleau evitó precisar el presupuesto del primer tramo. No obstante, aseguró que los boletos serán asequibles para los pasajeros.
El gobierno federal aún no ha aprobado de forma definitiva la financiación completa del proyecto. En febrero, Trudeau anunció la adjudicación de un contrato de 3.900 millones de dólares al consorcio Cadence para el diseño inicial de la red.
Documentos obtenidos por The Canadian Press revelan que Alto ya había identificado el tramo Ottawa–Montreal como prioritario hace más de un año, aunque un correo interno de Transporte Canadá, fechado en agosto de 2024, recomendaba no hacerlo público para evitar descontento entre municipios del corredor ferroviario.
Desde la oposición, el crítico conservador de transporte Dan Albas cuestionó el proyecto, afirmando que “no avanza a nada parecido a alta velocidad” y acusó al gobierno liberal de otorgarse un “cheque en blanco” financiado por los contribuyentes.
En contraste, Paul Langan, fundador del grupo High-Speed Rail Canada, defendió la decisión de comenzar por el tramo Ottawa–Montreal, calificándola como “una decisión muy inteligente”.
“Es la forma correcta de poner el proyecto en marcha y obtener resultados tangibles en una década”, señaló. “Por primera vez en mucho tiempo, soy optimista de que el tren de alta velocidad en Canadá realmente va a suceder”.








