Bogotá, 17 nov.- Al menos doce menores de edad han muerto desde octubre en distintos operativos militares del Ejército colombiano contra las disidencias de las FARC, según confirmó este lunes el presidente Gustavo Petro, en medio de una creciente polémica nacional por el impacto de estos ataques en zonas rurales profundamente afectadas por el conflicto armado.
La más reciente operación se produjo la semana pasada en Arauca, departamento fronterizo con Venezuela, donde un bombardeo contra estructuras bajo el mando de alias Iván Mordisco dejó ocho fallecidos, entre ellos un adolescente de 16 años identificado por Medicina Legal. Otro de los cuerpos, cuya edad aún está por determinar, podría también corresponder a un menor, según informó el mandatario.
Petro explicó en la red X que en este operativo “1 adolescente fue rescatado con vida. 8 muertos, dentro de ellos Medicina Legal confirmó que 1 adolescente de 16 años murió. Hay otro que tardarán tiempo en conocer la edad, que puede oscilar entre 15 y 25 años”.
Este caso se suma a otros dos bombardeos en los departamentos de Caquetá y Guaviare, donde murieron cuatro adolescentes el 1 de octubre y siete menores el 10 de noviembre, respectivamente. Con ello, la cifra total de menores fallecidos en poco más de un mes asciende al menos a 12 víctimas.
El presidente insistió en que todos ellos eran víctimas del reclutamiento forzado, una práctica reiterada por las disidencias del Estado Mayor Central (EMC). Añadió además que los grupos armados ilegales se encontraban en “acción ofensiva”, lo que llevó al Ejército a ejecutar bombardeos para proteger a sus tropas.
En paralelo, Petro también informó la muerte de una niña herida durante hostilidades del EMC en la carretera Panamericana, en el departamento del Cauca, una de las zonas más golpeadas por la violencia guerrillera y la disputa territorial.
“El país debe saber que Iván Mordisco, comandante de estas disidencias, ha roto el Estatuto de Roma y será denunciado por crímenes de guerra”, remarcó el jefe de Estado.
El debate político se intensificó el sábado, cuando la Defensoría del Pueblo y Medicina Legal confirmaron que entre los 20 fallecidos del bombardeo en Guaviare había cuatro niñas y tres niños, lo que motivó a la Fiscalía General Penal Militar y Policial a abrir una investigación para esclarecer los hechos.
Ante la creciente presión de la opinión pública y críticas de la oposición, Petro asumió la responsabilidad política por los resultados de los operativos y pidió perdón a las familias de las víctimas, aunque defendió que la operación fue “la única forma” de evitar bajas entre los soldados desplegados en la zona.
En un contexto de recrudecimiento del conflicto y denuncias de reclutamiento forzado en regiones históricamente abandonadas, la muerte de estos menores vuelve a poner bajo escrutinio la estrategia militar del Gobierno y el alcance real de los esfuerzos para una paz total que sigue enfrentando enormes obstáculos.








