Madrid, 16 Nov.- Vox ha perfilado ya casi por completo su estrategia para las elecciones del 21 de diciembre en Extremadura, unos comicios en los que el partido de Santiago Abascal echará el resto y que considera claves para abrir un nuevo ciclo político en 2025. La formación prevé una participación intensa de su líder, que ya arrancó la precampaña con actos en Plasencia y Cáceres y regresará este lunes a Mérida para presentar oficialmente a los candidatos.
Según fuentes del partido, Abascal asistirá “todo lo que pueda” para respaldar al aspirante a presidir la Junta, Óscar Fernández, en un contexto en el que Vox espera un crecimiento significativo, pasando de cinco a nueve diputados según sus propias previsiones. “La tendencia es al alza y Extremadura lo confirmará”, sostienen.
Vox descarta opciones para la izquierda y augura una caída del PSOE
Dirigentes del partido afirman que la izquierda “no tiene nada que hacer” en estos comicios, argumentando que el PSOE se encuentra “muy dañado” por los problemas judiciales de su candidato, Miguel Ángel Gallardo, y por la fuga de votantes hacia Unidas por Extremadura.
En cuanto al PP, Vox da por hecho que la candidata a la reelección, María Guardiola, no logrará la mayoría absoluta, pese al discurso popular de que su gestión de dos años la acerca a ese objetivo. “Déjala hablar en campaña y vas a ver. No tiene la mayoría, y la tiene lejos”, afirman las fuentes.
Dos años de tensiones entre Vox y Guardiola
La relación entre Vox y Guardiola es una de las más deterioradas entre ambas formaciones desde las elecciones de 2023. La líder popular anunció entonces que no pactaría con Vox, aunque acabó haciéndolo para asegurar la gobernabilidad. El acuerdo, sin embargo, saltó por los aires un año después, cuando la dirección nacional de Vox decidió retirar su apoyo a los populares en todos los gobiernos autonómicos.
Este historial de choques hace prever negociaciones muy difíciles tras el 21-D. En Vox ya avisan de que no se abstendrán gratuitamente en una investidura: exigirán acuerdos sustanciales, incluso si eso implica repetir elecciones “hasta la eternidad”, bromean.
Aragón: Vox exige rectificaciones al PP de Azcón
El escenario en Aragón tampoco es favorable para una convivencia política fluida. El presidente autonómico, Jorge Azcón, necesita el apoyo de Vox para sacar adelante los presupuestos de 2025, dado que el respaldo del PSOE está prácticamente descartado.
Sin embargo, desde la dirección nacional de Vox denuncian que Azcón tendrá que “recoger mucho cable” por la “guarrada” que —según afirman— cometió al condicionar las negociaciones al despido de un asesor parlamentario que publicó mensajes racistas en X, pese a que Vox ya tenía previsto cesarlo. El partido asegura que el presidente aragonés utilizó esa polémica para culpabilizar a Vox de un posible adelanto electoral.
“¡Cómo puede ser tan jeta!”, exclaman desde la formación, que sospecha que Azcón solo busca ganar tiempo para ver qué ocurre en Extremadura y en la Comunidad Valenciana, donde el PP y Vox negocian la investidura del sustituto de Carlos Mazón.
Castilla y León: Vox busca relevo para la candidatura autonómica
En paralelo, el partido se prepara para las elecciones de Castilla y León, previstas para marzo de 2025, aún sin un candidato definido tras la salida de Juan García-Gallardo.
Los nombres que suenan con más fuerza son David Hierro, portavoz de Vox en las Cortes —considerado el favorito—, y Carlos Pollán, presidente de las Cortes. La decisión definitiva recaerá en el Comité Ejecutivo Nacional, a propuesta directa de Abascal.
Con tres territorios claves en plena efervescencia política —Extremadura, Aragón y la Comunidad Valenciana—, Vox encara un final de año decisivo y un 2025 que podría redefinir su peso territorial en España.








