Montreal, 13 nov.– El comisionado de la lengua francesa de Quebec, Benoît Dubreuil, presentó este miércoles un informe ante la Asamblea Nacional en el que propone crear una “vía de integración obligatoria” para los inmigrantes, con el fin de mejorar su inserción en la sociedad quebequense y fortalecer la cohesión cultural.
El documento, que servirá de base para la futura política gubernamental sobre integración y cultura común, plantea que los inmigrantes deberían cumplir al menos 40 horas de actividades sociales para poder acceder a la residencia permanente. Dubreuil se inspiró en modelos europeos, especialmente el de Flandes, donde la participación social es un requisito formal de integración.
“Algunos dirán que esto supone una carga adicional para el recién llegado. Pero si se convierte en un requisito, cambiará el comportamiento de los empleadores, quienes harán todo lo posible por ayudar al inmigrante a prepararse adecuadamente”, afirmó Dubreuil.
Educación e integración social
El comisionado lamentó que el gobierno de François Legault haya eliminado programas que promovían la integración y el éxito escolar de los hijos de inmigrantes. A su juicio, las escuelas se están dividiendo entre jóvenes con antecedentes migratorios y los llamados “quebequenses de nacimiento”, lo que —según advierte— fomenta prejuicios y estereotipos.
Como parte de sus recomendaciones, Dubreuil sugiere hermanar escuelas, realizar actividades conjuntas y organizar viajes escolares dentro de Quebec para fortalecer los lazos interculturales, en lugar de los tradicionales viajes a destinos como Boston o Nueva York.
Participación municipal en la inmigración económica
Otra de las propuestas destacadas es permitir que los municipios participen directamente en la selección de inmigrantes económicos, recomendando candidatos basados en su potencial de arraigo local.
“Cuando nos pongamos en contacto con el municipio para pedirles que recomienden su caso, el municipio estará de acuerdo porque usted estará establecido localmente”, explicó Dubreuil.
Reacción del gobierno
El ministro responsable de la lengua francesa, Jean-François Roberge, calificó las propuestas como “pistas extremadamente interesantes” y aseguró que las analizará junto con sus colegas del gabinete.
“Cuando leo el informe, veo algunas vías extremadamente interesantes que tendré que explorar”, declaró Roberge en conferencia de prensa.
El informe de Dubreuil concluye que, si no se toman medidas concretas, la fragmentación cultural y social podría acentuarse en las próximas décadas, afectando el modelo de integración y la vitalidad del francés en Quebec.








