CIUDAD DE MÉXICO, 3 nov. — Cientos de personas salieron este domingo a las calles de Morelia, capital del estado de Michoacán, para exigir justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido la noche del sábado durante un evento público con motivo del Día de Muertos.

La marcha, que inició de forma pacífica bajo el lema “Ya basta de abusos y omisiones”, se tornó violenta cuando un grupo de manifestantes irrumpió en el Palacio de Gobierno estatal, donde rompieron mobiliario, lanzaron objetos y prendieron fuego a parte del interior del edificio. Los inconformes exigían la renuncia del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Los manifestantes, que marcharon desde el Acueducto hasta el Centro Histórico de Morelia, corearon consignas como “¡El gobierno lo mató!”, “¡Fuera Bedolla!” y “¡Fuera Morena!”, en referencia a la presunta responsabilidad de las autoridades estatales por la falta de protección al edil asesinado.

Videos difundidos en redes sociales muestran el momento en que los inconformes forzaron las puertas del Palacio de Gobierno y lograron ingresar al recinto, donde ocasionaron daños materiales antes de que las fuerzas de seguridad retomaran el control. Según medios locales, el edificio fue recuperado poco después de las 18:00 horas sin que se reportaran personas lesionadas.

Mientras en Morelia se desarrollaban las protestas, en Uruapan se celebraba una misa en memoria del alcalde asesinado, a la que asistieron familiares y simpatizantes. De acuerdo con las autoridades, uno de los agresores fue abatido y dos personas fueron detenidas por su presunta participación en el crimen.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó este domingo que Manzo contaba con protección federal y municipal desde 2024, reforzada a inicios de 2025. No obstante, familiares del edil denunciaron que dicha protección nunca se implementó, a pesar de las reiteradas amenazas que había recibido del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum condenó el asesinato “con absoluta firmeza” y aseguró que no habrá impunidad.

Las autoridades estatales confirmaron que en la región de Uruapan operan varios grupos criminales, entre ellos el CJNG, Los Viagras, Los Caballeros Templarios, Los Blancos de Troya y Pueblos Unidos, que se disputan el control territorial y las rutas del narcotráfico.

El pasado 8 de octubre, Manzo Rodríguez había solicitado públicamente a García Harfuch y a Sheinbaum que no retiraran a la Guardia Nacional de Uruapan, advirtiendo que la presencia de las fuerzas federales era esencial para garantizar la seguridad del municipio.

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