LIMA, 26 ago.- Kenji Fujimori, hijo menor del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) y hermano de la precandidata presidencial Keiko Fujimori, confirmó que no participará en las elecciones generales de 2026 ni respaldará a ningún partido político. El excongresista aclaró que no está inscrito en Fuerza Popular, el partido que lidera su hermana, ni en ninguna otra organización.
En una entrevista con la emisora RPP, el exparlamentario subrayó que su decisión busca zanjar especulaciones: «No me van a ver en ningún estrado ni mitin», dijo. Kenji Fujimori, quien en 2011 obtuvo la mayor votación parlamentaria, aseguró que hoy se siente pleno fuera de la política y enfocado en su proyecto personal: un podcast de entrevistas titulado Tampoco Tampocast.
El menor de los Fujimori recordó su pasado político y personal ligado a la figura de su padre: «Durante toda mi vida he acompañado a mi papá en viajes al interior del país, y luego lo acompañé 16 años en el penal de Barbadillo. Sé lo que es, sé lo duro que es. El destino me puso en la política, pero hoy disfruto de construir mi propio proyecto de vida».
Respecto a su relación con Keiko Fujimori, el excongresista admitió que evita hablar de política con ella por razones de salud mental. «Mi hermana sigue en política, le deseo lo mejor, pero yo ya tengo mi familia y cada uno toma su propio camino», señaló, sin pronunciarse sobre la eventual cuarta candidatura de la líder de Fuerza Popular en 2026, tras tres derrotas consecutivas en segunda vuelta.
Antecedentes judiciales y trayectoria
El principal objetivo político de Kenji Fujimori fue lograr la liberación de su padre, lo que consiguió en 2017 gracias al indulto otorgado por el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK). Sin embargo, la medida fue anulada por irregularidades y posteriormente restituida en diciembre de 2023 por el Tribunal Constitucional, que ordenó la excarcelación del exmandatario, quien finalmente falleció en septiembre de 2024.
En paralelo, Kenji enfrentó un proceso judicial que lo llevó a ser condenado en noviembre de 2022 a cuatro años y medio de prisión por tráfico de influencias, debido a negociaciones irregulares para evitar la destitución de Kuczynski en 2018. La sentencia fue confirmada en junio de 2024 por la Corte Suprema, aunque se le otorgó la figura de «prisión suspendida», lo que le permitió no ingresar en un penal.
Escenario político hacia 2026
Mientras Kenji se mantiene al margen, Keiko Fujimori prepara el terreno para las elecciones generales de 2026, en las que podría intentar, por cuarta vez, llegar a la presidencia del Perú. Analistas destacan que su candidatura enfrentará un escenario marcado por la crisis política, la fragmentación de partidos y el desgaste de la figura del fujimorismo en la opinión pública.
La decisión de Kenji de apartarse definitivamente de la política marca un punto de inflexión dentro del fujimorismo, que históricamente se ha caracterizado por la participación activa de los hijos del expresidente. Con ello, Keiko queda como la única heredera política directa de Alberto Fujimori en la arena electoral.








