NUEVA YORK, 29 julio.- Un hombre armado que mató a cuatro personas en un edificio de oficinas en Manhattan antes de suicidarse dejó una nota en la que afirmaba sufrir una enfermedad cerebral asociada al fútbol americano y culpaba a la NFL de su deterioro mental. El atacante, identificado como Shane Tamura, planeaba llegar a las oficinas de la liga profesional, pero tomó el ascensor equivocado, según informaron este martes las autoridades.
Tamura, de 39 años y exempleado de seguridad de un casino en Las Vegas, irrumpió el lunes en el edificio ubicado sobre Park Avenue, disparando indiscriminadamente en el vestíbulo. Entre las víctimas fatales figura Didarul Islam, un agente de la policía de Nueva York que estaba fuera de servicio y trabajando en tareas de seguridad corporativa.
El objetivo era la NFL, pero se desorientó
De acuerdo con el alcalde Eric Adams, Tamura pretendía atacar la sede de la NFL, pero se confundió de ascensor. Tras disparar a varias personas en la planta baja, subió al piso 33, donde asesinó a una empleada de la empresa propietaria del inmueble, Rudin Management, antes de quitarse la vida.
En una nota manuscrita de tres páginas hallada en su billetera, el atacante explicó que creía padecer encefalopatía traumática crónica (CTE), una enfermedad cerebral degenerativa relacionada con impactos repetidos en la cabeza, común en deportes de contacto como el fútbol americano. Tamura solicitó expresamente que su cerebro fuera analizado tras su muerte y mencionó al exjugador Terry Long, quien se suicidó en 2005 tras ser diagnosticado con CTE.
Un ataque con motivación paranoide contra la NFL
Tamura nunca jugó en la NFL, pero participó en fútbol americano durante su juventud en California. En su nota culpó a la liga de “ocultar deliberadamente” los peligros del deporte para los cerebros de sus jugadores “por motivos de lucro”.
La NFL, que negó durante años el vínculo entre las conmociones cerebrales y el CTE, reconoció oficialmente esa relación en 2016 y ha destinado más de 1.400 millones de dólares en compensaciones a exjugadores.
El comisionado Roger Goodell calificó el ataque como “un acto de violencia indescriptible” y confirmó que un empleado de la liga resultó herido y permanece hospitalizado en condición estable. En un memorando al personal, expresó su gratitud a los agentes que respondieron al tiroteo y al policía fallecido por su heroísmo.
Islam, el agente asesinado: “Murió como vivió: un héroe”
Didarul Islam, de 36 años, era inmigrante de Bangladesh y llevaba tres años y medio en el Departamento de Policía de Nueva York. Según la comisionada de policía Jessica Tisch, “se puso en peligro para proteger a los demás y dio su vida cumpliendo con su deber”.
El cuerpo del agente fue escoltado con honores y cubierto con la bandera del NYPD, mientras sus compañeros lo despidieron firmes a la salida del hospital.
Otras víctimas y recorrido del atacante
La firma Blackstone confirmó que entre las víctimas también se encuentra la ejecutiva inmobiliaria Wesley LePatner. Tamura, que llegó a Nueva York en su vehículo tras cruzar el país desde Nevada, fue captado por cámaras de seguridad portando un rifle y cruzando una plaza antes de ingresar al edificio, que también aloja oficinas de Blackstone y otras compañías.
Una vez dentro, disparó contra múltiples personas, incluyendo un guardia de seguridad y una mujer que intentó refugiarse. Posteriormente, accedió a los pisos superiores donde continuó el ataque hasta acabar con su propia vida.
Trump se pronuncia sobre el tiroteo
El expresidente Donald Trump expresó sus condolencias a través de redes sociales: “Mi corazón está con las familias de las cuatro personas asesinadas, incluido el agente de la NYPD que hizo el máximo sacrificio. Confío en que las autoridades llegarán al fondo de este acto de violencia sin sentido”.








