LA PAZ, 8 JULIO.- El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia confirmó de manera definitiva que Evo Morales no podrá participar como candidato en las elecciones presidenciales programadas para el 17 de agosto, rechazando formalmente la petición que el ex mandatario presentó días atrás solicitando su habilitación electoral.
Mediante una comunicación oficial divulgada este martes, el presidente interino del TSE, Óscar Hassenteufel, respondió categóricamente a las demandas del ex gobernante, estableciendo que «no existe registro oficial ni legal de la candidatura del señor Evo Morales Ayma», por lo cual el organismo electoral «no ha emitido resolución alguna sobre este particular».
La respuesta del TSE constituye un rechazo directo a los argumentos presentados por Morales, quien había exigido al tribunal «reconocer la voluntad soberana» de sus seguidores que lo ratificaron como postulante «mediante procedimientos legítimos y constitucionales» de su «plataforma política», demandando que su candidatura «sea reconocida y no vetada por decisiones políticas contrarias al ordenamiento jurídico».
El funcionario electoral enfatizó que «no consta en los registros del TSE ninguna organización política denominada Instrumento Político Evo Pueblo», la nueva agrupación que el ex presidente anunció tras desvincularse oficialmente del Movimiento al Socialismo (MAS) gubernamental a principios de este año.
En su comunicación, Hassenteufel subrayó que, conforme a lo establecido en la Carta Magna vigente desde 2009, «las resoluciones y fallos del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) poseen carácter vinculante y son de acatamiento obligatorio».
Con base en este fundamento legal, el TSE justificó su imposibilidad de atender las peticiones de Morales relacionadas con habilitar la participación del Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol), organización con la cual el ex mandatario estableció una alianza electoral para los próximos comicios, así como su demanda de recuperar la dirigencia del MAS.
La agrupación Pan-Bol perdió su reconocimiento legal a inicios de mayo, tras no obtener el 3% de la votación nacional requerida por la normativa electoral boliviana en los comicios generales de 2020.
En noviembre pasado, el ex gobernante fue removido de la jefatura del MAS después de que las instancias Judicial y Electoral ratificaran la validez de un congreso partidario celebrado en mayo de 2024 por la facción oficialista leal al actual presidente Luis Arce, donde se designó como nuevo dirigente del partido gubernamental al líder campesino Grover García.
Morales, quien ejerció la presidencia en tres períodos (2006-2019), formalizó su renuncia a la militancia del MAS en marzo y se encuentra en proceso de constituir el partido Evo Pueblo, aunque aún no ha iniciado los procedimientos legales para obtener su personalidad jurídica.
El ex presidente mantiene su aspiración de candidatearse pese a que el TCP estableció recientemente que la reelección en Bolivia se permite «únicamente por una vez» de manera consecutiva, sin posibilidad de acceder a un tercer mandato presidencial.
Durante junio, los partidarios del ex gobernante implementaron bloqueos carreteros en diversas regiones durante dos semanas consecutivas para presionar por su candidatura, manifestaciones que escalaron a enfrentamientos violentos con un saldo de cuatro efectivos policiales y dos civiles fallecidos.
El presidente Arce, quien mantiene diferencias con Morales desde finales de 2021, declaró que el objetivo real de los bloqueos era derrocar su administración y obstaculizar la realización de las elecciones generales.
El jueves anterior concluyó el período establecido para que las diez organizaciones políticas habilitadas para los comicios de agosto realicen las sustituciones de sus postulantes que fueron inhabilitados o que renunciaron a sus candidaturas.








